Félix Lope de Vega y Carpio

Comedia famosa de Don Lope de Cardona





Texto utilizado para esta edición digital:
Vega y Carpio, Félix Lope de. Don Lope de Cardona. En: Comedias de Lope de Vega. Parte X . Ramón Valdés, María Morrás (coord.). Lleida : Milenio, 2010.
Marcación digital para Artelope:
  • Albalat Mascarell, Ana

Hablan en ella las personas siguientes:

Don Lope de Cardona
El capitán Urrea
Doña Casandra Centellas
El rey don Alonso de Aragón
Don Pedro, su hijo
Don Bernardo de Cardona
Un secretario
Ramiro y Felis, soldados
Leonardo
Rogerio, rey de Sicilia
Clenarda, su hija
Rosinda
[Patrón de una tartana]
[Un criado]
[Fabricio, soldado]
[Lupercio, soldado]
[Riselo, pescador]
[Belardo, pescador]
[Fausto, pescador]
[Lauro, pescador]
[Tebano, pescador]
[Un paje]
[Felisardo, capitán]
[Fernando]
[Músico]
[Dos alabarderos]

Dramatis personae Además de la lista que aparecía en ABC se señalan entre corchetes personajes integrados por Cotarelo; sólo hemos debido añadir los tres últimos [Fernando….alabarderos]


ACTO PRIMERO

Salen con caja y bandera soldados galanes y detrás dellos don Lope de Cardona, General.

LOPE
No paséis más adelante;
mejor es volver atrás
y al honor más importante,
pues no nos celebran más,
5
en vitoria semejante.
Volved a la mar, soldados,
y no entremos en la tierra
en tan mal punto llegados,
pues que las puertas nos cierra
10
cuando volvemos honrados.
Gran señal de mal venidos,
no alegrar nuestros oídos
sus trompetas y atambores,
pues nos tratan, vencedores,
15
como pudieran vencidos.
Yo hice salva en presencia
de la hermosura del alba
a los muros de Valencia,
mas no responde a mi salva,
20
si anda la envidia en mi ausencia.
¿No merece la persona
de don Lope de Cardona
que una pieza al viento dieras
cuando de tantas banderas,
25
Patria, tus muros corona?
Si el rey de Sicilia viene
a vengar su hijo, y salgo
adonde cien naves tiene,
y, no por lo que yo valgo,
30
hago que su curso enfrene,
sino por vuestro valor,
españoles generosos,
¿no era bien darnos honor?

CAPITÁN
Si a tus brazos vitoriosos
35
se niega el premio, señor,
¿en qué estarán confïados
tus soldados, que han vertido
su sangre, de ser premiados?

LOPE
Vuestro Rey habéis servido,
40
¿qué mayor premio, soldados?
Esto no es sin ocasión,
que la envidia y la desdicha
hijas de la patria son.

CAPITÁN
No te aflijas, que por dicha
45
está el Rey en Aragón.

LOPE
Que en Zaragoza estuviera,
buen Urrea, ¿qué importara,
para que cuando me viera
Valencia, a tan noble y rara
50
vitoria, fiestas hiciera?
No digo yo que la gala
de sus damas en su sala
me hiciera fiesta y sarao,
pero que dijera el Grao:
55
«¡Aquí estoy!», con una bala.
No digo que la española
destreza que hoy acrisola,
las armas justas me hiciera,
mas que en sus muros pusiera
60
Valencia una lumbre sola.
Quitaos, soldados, las galas,
buenas ayer y hoy tan malas,
que debe de andar la envidia
a quien mi dicha fastidia,
65
tirando secretas balas.
Amainad los gallardetes,
las flámulas y estandartes,
desnudad los coseletes:
ni os honran los balüartes,
70
ni en la costa los jinetes.
Sólo dejad la bandera
de San Jorge desdoblada,
que siendo sierpe tan fiera
la envidia, podrá su espada
75
ponerle espanto siquiera.

CAPITÁN
Por la Puerta de la Mar
un coche he visto salir.

LOPE
Carro y triunfo consular
por mí debe de venir,
80
si tengo en él de triunfar.
CAPITÁN Dél una dama se apea,
y a ti endereza los pasos,
aunque con triste librea.

LOPE
Ella será, en tales casos,
85
sombra de mi muerte, Urrea.

Sale vestida de negro doña Casandra Centellas

CASANDRA
Aunque tus brazos deseo,
ya no te pido los brazos.

LOPE
¡Cielos, qué es esto que veo!

CASANDRA
Porque no merece abrazos
90
quien hoy te quita el trofeo.

LOPE
¡Descubre esas dos estrellas
para mi bien, dama hermosa!

CASANDRA
Hallarás tu muerte en ellas.

CAPITÁN
Mucho parece a tu esposa,
95
doña Casandra Centellas.

CASANDRA
La misma, don Lope, soy.

LOPE
¡Triste agüero de mi muerte!

CASANDRA
Yo, a lo menos, muerta estoy.

LOPE
¿Adónde vas desa suerte?

CASANDRA
100
Al mar de mis ojos voy,
donde me anegue el tormento.

LOPE
Casandra, ¿qué ha sucedido?

CASANDRA
Oye, Cardona, un momento.

LOPE
Si hay veneno en el oído,
105
por él, Casandra, le siento.

CASANDRA
Luego que con esta armada
partiste, ilustre don Lope,
a buscar la de Rogerio,
que la costa a España corre
110
en venganza de la muerte
de su hijo, que una noche
mató el Príncipe don Pedro,
que estaba en Sicilia entonces
-bien que, por ser en torneos
115
no fue venganza conforme;
pero la muerte de un hijo
obliga a hacer sinrazones-;
el mismo Príncipe, a quien
fuiste a servir, y conoces
120
por mancebo inquieto y fácil,
todas tus obligaciones
quiso pagar en tu ausencia,
para que mientras le cobres
la tierra que le han quitado,
125
en la suya te deshonren.
Dio Pedro en solicitarme
y con papeles de amores
hizo terceras por fuerza
a muchas señoras nobles.
130
Dio en hacer públicas fiestas,
dio en vestir de mis colores
su persona y sus crïados.
Yo, viendo tanta desorden,
quejéme al Rey; mas es padre:
135
no le castigó, riñole
con más blandura que es justo,
pues le dio licencia al doble.
Que quien de secreto yerra,
con temor se descompone;
140
pero en viendo que se sabe,
no hay mal a que no se arroje.
Vino una noche, y aun muchas,
con tantos armados hombres,
como si a Sicilia fuera
145
contra el fuego de sus montes.
Dicen que trajo instrumentos
de músicas y de voces,
-pero ausentes los maridos
son los silencios mejores-;
150
dábalas tu fama al cielo
y deste delito inorme:
oyólas tu viejo padre,
que descansaba en Segorbe.
Descolgó la antigua espada,
155
la que en tantas ocasiones
fue defensa de su Rey,
la que por entrambos cortes
tiñó mil veces la sangre
de los moros españoles,
160
y ciñéndosela al lado,
vino secreto a la corte
la noche de más rüido,
aunque es verdad que no rompen
voces de músicas dulces
165
oídos y honor de bronce.
Metió mano el noble viejo
sin hacer las prevenciones
que a su Príncipe eran justas,
aunque agravien los mayores;
170
mas dicen que él no pensó
que estaba allí, y atrevióse
como honrado, que al agravio
no hay razón que le reporte.
Huyó la gente de Pedro,
175
porque eran aduladores,
y las manos y la lengua
nunca en una mesa comen.
Quedó Pedro con tu padre,
y, por mi desdicha, hirióle,
180
aunque tan poco, que apenas
corrió sangre que le tomen.
Pero era sangre real,
que ésta aun, dicen los dotores,
que sacarla a un Rey enfermo
185
es género de traiciones.
El rey don Alonso, airado
contra tu padre, le pone
en la Torre de Serranos,
cien hombres guardan la torre.
190
Esta es la causa de haber
mandado que cuando tornes,
cierre sus puertas Valencia,
y que ninguno te honre.
Los jinetes de la costa
195
con el pendón de San Jorge,
secretos están mirando
en qué tierra los pies pones.
Con guerra, Lope, te aguardan,
y lo menos, con prisiones.
200
Valencia se llamó Roma
y pues fue su antiguo nombre,
hoy querrá serlo contigo,
y tú de sus Cipïones;
hoy serás el Africano,
205
tan vitorioso y tan pobre.

LOPE
Aunque es, Casandra, el honor
tan justa y santa defensa,
el que es hombre de valor
ha de anteponer la ofensa
210
del Rey y propio señor.
Del Príncipe me quejara,
viendo que mi honor me quita
cuando mi brazo le ampara,
que ofende quien solicita,
215
como si el honor quitara.
Mas no me deja lugar
lo que me debo quejar
de mi padre, pues ha sido
quien en la tierra ha perdido
220
lo que he ganado en la mar.
¿La espada contra don Pedro,
gran Príncipe de Aragón?
¡Bien con sus defensas medro!
¡Perdió el tronco la opinión
225
de tan levantado cedro!
El que con mayor firmeza
había de mantener
el árbol de mi nobleza,
¡hoy le ha querido poner
230
en tan notable bajeza!
¡Sangre al Príncipe!

CASANDRA
¿No ves
que sólo intentó mostrar
lo que es honor, y después
humildemente mostrar
235
que era su hechura a sus pies?
Nunca creyó que metiera
don Pedro mano a la espada,
sino que de allí se fuera.

LOPE
Si te tiene por honrada
240
¿qué es lo que a mi padre altera?
Vuélvete, que no hay disculpa.
Hablar quiero al Rey, soldados.

CAPITÁN
¿A tu padre das la culpa?

LOPE
Todos tres somos culpados.

CAPITÁN
245
¿Tú, culpado? ¿Quién te culpa?

LOPE
Mi desdicha me condena
a la culpa desta pena:
mi esposa, por ser hermosa;
mi padre, porque a mi esposa
250
quiere defender si es buena.
Hasta la puerta guïad,
pero advertid que no entréis,
amigos, en la ciudad,
porque sospecha no deis
255
contra mi justa lealtad.

CAPITÁN
¿Y si el Rey te prende?

LOPE
¡Prenda!
Prenderme es la mejor prenda
de que vuestro General
es desdichado y leal
260
cuando más el Rey le ofenda.

Váyanse y salgan el Rey, don Alonso de Aragón, y don Pedro, su hijo

ALONSO
Y, en efeto, ¿ha llegado vitorioso?

PEDRO
Vitorioso ha llegado, que en efeto
parece que le tiembla la fortuna,
y que en cuanto le pide, le obedece.

ALONSO
265
¡Gran caballero, Príncipe, es don Lope!

PEDRO
No tiene el apellido de Cardona
un hombre tan insigne.

ALONSO
Mucho siento
no le poder honrar como quisiera,
y como lo merece tal hazaña.

PEDRO
270
Parece que me miras con enojo.

ALONSO
Miro la causa del disgusto mío.

PEDRO
Pues pon los ojos en su loco padre,
que yo, de su prisión, ¿qué culpa tengo?

ALONSO
¿No es culpa la que dicen, pues le obliga
275
que contra su señor tome las armas
a un noble, a un viejo, a un súbdito, a un vasallo?

PEDRO
Si quieres celebrar esta vitoria
de don Lope, su hijo, no hagas salva
a mi sangre con culpas que no tengo.
280
¿Para qué le dejaste entrar sin fiestas?
¿Para qué no responden a sus tiros
las murallas del Grao y el balüarte?
¿Para qué nadie sale a recebirle,
ni los muros de luces se coronan,
285
ni en la ciudad una trompeta suena?
No mires, gran señor, que soy tu hijo,
y que su padre de don Lope ha hecho
tan gran traición como es herir a un príncipe:
¡Premia tu General, que con vitoria
290
viene del rey Rogerio de Sicilia!
Manda que toda la ciudad se alegre,
que yo lo estoy de que tu gusto sea,
aunque mañana con aqueste ejemplo
te quiten de la frente la corona.

ALONSO
295
Pues, ¿es traidor don Lope de Cardona?

PEDRO
Eslo su padre.

ALONSO
Mira lo que dices,
que si tú solicitas libremente
la mujer de su hijo, y él sospecha
que son terceros tuyos los que alteran
300
con instrumentos, músicas y voces
la honra y el silencio de su casa,
no es mucho que el primero movimiento
le diese aquel honroso atrevimiento.

PEDRO
Pues si es justo, señor, que don Bernardo
305
atrevimiento tan honroso tenga,
¿para qué será bueno hacer estremos
cuando justicia ni razón tenemos?
Sácale de la cárcel: yo perdono
cualquiera cosa que en mi agravio sea,
310
como tú no la tengas por agravio;
mudar consejo te aconseja el sabio.

Sale el Capitán

CAPITÁN
Don Lope pide licencia
para besarte los pies.

PEDRO
Suplícote se la des.

ALONSO
315
¿Está don Lope en Valencia?

CAPITÁN
Con solos dos capitanes,
uno de los cuales soy,
ha entrado.

PEDRO
Pues yo me voy
porque más con él te allanes,
320
que es justo honrar a quien viene
con tal vitoria.

ALONSO
No es justo
que muestres ese disgusto
con quien la culpa no tiene.
Aguarda, que por ventura
325
no sabe don Lope nada,
pues hoy llegó con su armada.

PEDRO
No sé si hacerlo es cordura
pero quiero obedecerte
y ver lo que tengo en ti.

ALONSO
330
Solo, Pedro, hay malo en mí
el estremo de quererte.

Sale don Lope y hínquese de rodillas en medio los dos

LOPE
Si por venir vitorioso
de un rey, justamente airado,
pues cuando pensó vengado,
335
vuelve más triste y quejoso;
si por haber destruido
una poderosa armada,
y haber esta misma espada
en tus contrarios teñido;
340
si por haber desterrado
de la española ribera
las naves con que pudiera
haber su costa abrasado;
si porque traigo, señor,
345
el siciliano estandarte,
sin diez banderas aparte
de otros hombres de valor;
si porque apenas perdí
una filáciga sola,
350
y de la gente española
hombre que te pese a ti,
ni con militar oficio
merezco besar tus pies,
estos pido que me des
355
en premio de mi servicio.

ALONSO
Aparte
(No sé cómo responder,
que Pedro airado me mira:
quiero bien; temo su ira.)

LOPE
¿Aún no merezco poner
360
la boca en tus pies?

ALONSO
Aparte
(¡Oh, amor,
cuál cosa nació tan fuerte!)

LOPE
Volveréme de esa suerte
al Príncipe, mi señor.
Invicto Pedro, de quien
365
tiembla Italia, en cuyo nombre
vengo de vencer un hombre,
por vuestra virtud también,
que tiene en el mundo fama
de ser otro Scipïón,
370
y a quien vos por ocasión
de aquella francesa dama
matastes un heredero,
por quien es la enemistad
que le trajo a esta ciudad
375
en los hombros del mar fiero.
Si en vencerle os he servido,
ponga en esos pies la boca.

PEDRO
Responderte no me toca,
vitorioso ni vencido,
380
cuando mi padre ha callado
tan ofendido del tuyo.

LOPE
Justamente el rostro suyo,
gran Príncipe, me ha negado,
que si mi padre ofendió
385
a su Majestad, no es justo
que me reciba con gusto
pues no estoy sin culpa yo
teniendo su sangre aquí,
y esta os ruego me saquéis,
390
pues que por ella tenéis
ese rigor contra mí.
Pero suplicoos, señor,
me digáis la calidad
de la ofensa que, en su edad,
395
le obliga a tanto furor.

PEDRO
¿No la sabes?

LOPE
No la sé.

PEDRO
¿Que no la sabes?

LOPE
Quisiera
saberla antes que viniera
donde tu Alteza me ve.

PEDRO
400
La fama, ¿no pasa el mar?

LOPE
Si carga de grandes sumas,
mójale el agua las plumas
y no la deja volar.

PEDRO
Tu padre, mal informado,
405
porque en tu calle servía
una dama que tenía,
si bien honra, libre estado,
con gente me acuchilló
una noche y de una manera
410
que costar mucho pudiera,
y al fin, sangre me costó.

LOPE
¡Mal padre, y poco discreto!
Falta de la edad sería;
cuando yo sangre vertía,
415
señor, por vuestro respeto,
él os la sacaba acá:
digno es de grande castigo.
¿No es ya muerto?

ALONSO
Lope, amigo,
preso don Bernardo está.
420
Ya que sabes la ocasión,
te hablo según lo escrito;
mucho acrimina el delito
la bien hecha información.

LOPE
Matarle, señor, no puedo,
425
por ser hijo, aconsejaros,
pero puedo suplicaros,
pues su misma sangre heredo,
que en su lugar me matéis:
este es mi cuello, señor,
430
estas insignias de honor
también quitarme podéis.
¡Hola! ¡Tomad esta espada!
Cuanto con ella serví
no puede limpiar aquí
435
la de mi padre manchada.
Este es, señor, el bastón:
de vuestra mano le dad.

ALONSO
Ya, Cardona, tu humildad
ha negociado el perdón.
440
No te desciñas la espada,
que no es bien que tal soldado
esté sin la espada al lado,
de quien es su patria honrada. El bastón deja no más.
Y porque a lo que has servido
445
no juzgues que ingrato he sido
ni te lamentes jamás,
pide mercedes, que quiero
hacerte merced.

LOPE
Señor,
de servicios sin valor,
450
¿qué merced, qué premio espero?
Mas tú, como tú procedes
y como quien eres das,
y por ti solo, no más,
te quiero pedir mercedes,
455
y éstas sean que me des
libre a mi padre, señor:
acto de tan gran valor
muy digno de reyes es.
Su edad mira y sangre fría,
460
y que el honor le obligó,
y que mientras te ofendió
yo te serví con la mía.
Dame a mi padre, señor.

ALONSO
¿Cuál quieres más: que su yerro
465
castigue con un destierro,
en que tú pagues su error,
o que en la patria te quedes
y él preso hasta su sentencia?

LOPE
Mi padre, con tu licencia,
470
que es lo más que darme puedes.
Y alabo el piadoso oficio,
de desterrar a los dos,
por cosas que sabe Dios
que importan a su servicio.
475
¡Échome a tus pies mil veces!

ALONSO
¡Hola! ¡A su padre le dad!
Aparte
(¿Qué hay, Pedro?

PEDRO
¡La libertad
tan fácilmente le ofreces!
No me hables, que en tu vida
480
me mostraste más amor!)

Vase

ALONSO
¡Pedro! ¡Pedro!
Aparte
(¡Qué rigor!
Pero hoy amor se despida,
que he de mirar como Rey
lo que a los dos nos importa;
485
con esto el daño se acorta:
esto es razón y esto es ley.)
Toma, don Lope, tu casa,
tu mujer y padre al punto,
y cuando lo tengas junto,
490
a Italia, a Francia te pasa,
o donde te esté más bien,
que me conviene estorbar
lo que puede resultar.

LOPE
Haz que a mi padre me den
495
que yo saldré de Valencia.

ALONSO
Vete y hazme este placer.

Váyase el Rey

LOPE
¡A fe que es bien menester,
cielos, modestia y paciencia!
Solo
¡Oh, qué materia tan profunda había
500
para quejarse un hombre mal pagado,
si no fuera mayor la lealtad mía!
¿Cuál hombre puede haber tan desdichado?
¿Nació ninguno en tan infausto día?
¿Tuvo, por dicha, algún planeta airado
505
más opuesto a su bien y a su fortuna
figuras, signos, sol, estrellas, luna?
¿Qué se quejan romanos Cipïones?
¿Qué se lamentan ciegos Balisarios?
¿Qué Emilios entre armados escuadrones?
510
¿Qué Tarquinos, qué Césares, qué Marios,
qué Jerjes entre bárbaras naciones?
¿Qué Pompeyo piadoso entre los varios
golpes de la fortuna, o Mitridates
que en tierra y mar probó tantos combates?
515
¿Yo no he sido otro César, que pudiera
decir que vi y vencí? ¿Yo no le he dado
honra a mi patria y la real bandera
de Alfonso de Aragón entronizado?
España, ¿yo no eché de tu ribera
520
al siciliano de soberbia armado?
Pues ¿quién fue más leal ni quien ha sido
más desdichado en cuantos han nacido?

Sale doña Casandra

CASANDRA
¿Es cierto que te destierra,
don Lope, el rey de Aragón?

LOPE
525
Ciertas las desdichas son
y más en la propia tierra.
¿Cuál hombre, Casandra, en ella
dejó de ser desdichado?

CASANDRA
¡Qué buen galardón te ha dado
530
de dar tu sangre por ella!

LOPE
Siendo palabras de Dios,
que en su tierra ningún hombre
tendrá de profeta nombre,
hoy las cumplimos los dos:
535
yo con salir desterrado
y el Rey con mandarlo así.
¡Oh, patria, hoy pierdes en mí
un hijo, un padre, un soldado!
Da oficios al estranjero,
540
honra al estraño y destierra
al que en la paz y en la guerra
fue su defensor primero.
¡Cumple con la obligación
de patria!¡Desprecia al bueno,
545
honra al villano que lleno
de soberbia y de ambición,
ocupa el alto lugar
que a tus hijos se debía,
que podrá ser que algún día
550
me vuelvas, patria, a buscar!

CASANDRA
¿Es posible que no apeles
de tan injusta sentencia?

LOPE
¡Antes fue del Rey clemencia
sin examinar papeles!
555
Yo sé cómo estará escrita
la información que se ha hecho;
ya los testigos sospecho.

CASANDRA
La inocencia el temor quita.

LOPE
Mal sabes tú que se usan
560
tiendas de falsos testigos,
que contra los más amigos
juran, perjuran y acusan.
Mal sabes tú que es un dicho
en un ligero escribir,
565
y aquello del repetir
el dicho y el sobredicho.
¡Patria, yo huelgo que sea
destierro tu galardón,
antes que la información
570
de mi inocencia se lea!
Centellas es tu apellido,
Casandra, y pues una sola,
de la grandeza española,
una vez incendio ha sido,
575
mira tú qué podrán tantas
si don Pedro es don Rodrigo.
¡Huye, señora, conmigo,
pues, ganando, te levantas!

CASANDRA
Si es tuya mi voluntad,
580
también lo fue mi obediencia,
no digo yo de Valencia,
patria y famosa ciudad,
pero del mundo contigo.

LOPE
Muestras heroico valor
585
y no puedes ir mejor
que desterrada y conmigo.
¡Padecer por la inocencia
es ir camino del cielo!

Salen con don Bernardo, padre de don Lope, un secretario, y guarda, y él traiga una cadena

BERNARDO
A Dios, secretario, apelo
590
del rigor desta sentencia.

SECRETARIO
Cumplís con la obligación
de la sangre que tenéis.

LOPE
Aparte
(Ojos, qué es esto que veis,
¿No es vuestro padre en prisión?)
595
¡Padre mío!

SECRETARIO
Aquí os entrego,
don Lope, libre a Bernardo
vuestro padre.

LOPE
Aparte
(Ya no aguardo,
pues a verle libre llego,
más premio: ¡oh premio más rico
600
que el más precioso tesoro!,
¡Toda esta cadena es oro!)

SECRETARIO
Advertid que os notifico,
que salgáis dentro de un día
desterrados de Aragón.

LOPE
605
Que lo oigo, porque es razón,
lealtad y desdicha mía.
Quitaos, padre, la cadena
para que vamos de aquí.
Vos decid al Rey que oí
610
el decreto que condena
un padre, porque defiende
de un hijo el debido honor,
y un hijo, por vencedor
de quien a su Rey ofende,
615
y una mujer, porque honrados
pensamientos la movieron,
y a todos tres, porque fueron
leales y desdichados.

BERNARDO
Decid al Rey, Secretario,
620
que me pesa de haber sido
por quien la patria ha perdido
un hombre tan necesario,
y su servicio también;
un Capitán general
625
tan importante y leal,
que es el delito por quien
voy con razón desterrado,
que otro no sé que lo sea,
pero que de los dos crea
630
que en cualquier suerte de estado
que nos ponga la fortuna
le habemos de ser leales,
que del Rey vasallos tales
no toman venganza alguna.

CASANDRA
635
También al Rey le diréis
de mi parte, Secretario,
que siendo el premio ordinario
de los servicios que veis,
no llevo queja, antes llevo
640
al Príncipe obligación,
pues esta buena opinión
a sus mocedades debo;
y que haré como obligada,
que esto confieso deber;
645
porque no hay casta mujer
hasta ser solicitada.
Por él se sabe quién soy,
y así es razón confesar
que me ha podido obligar
650
y que sin disgusto voy.

SECRETARIO
Así lo haré, y sabe Dios
cuánto vuestra ausencia siento.

LOPE
Padre, el grave sentimiento
de veros tan viejo a vos
655
salir de la patria amada,
temo, y es justo temer,
que me ha de descomponer
la más peligrosa espada
que llama a la lengua el sabio.
660
¡Vámonos, por Dios, de aquí!

BERNARDO
¿Hablas y sientes por mí
la calidad deste agravio?
¡Vamos, que mejor te empleas
en cualquier reino que pises!

LOPE
665
Si el tiempo os ha hecho Anquises,
a mí, la piedad, Eneas.
Agora, Casandra, digo,
aunque tan sabio no soy,
que dondequiera que voy
670
llevo mis bienes conmigo.
A Dios, patria; a Dios, España,
que mil que su tierra entierra,
en saliendo de su tierra
gobiernan la tierra estraña.

Váyanse, y salen el Rey y el Príncipe

REY
675
Siempre a ti te parecen mal mis cosas
aunque sean forzosas al gobierno.
¿A cuál mancebo tierno le da gusto
lo que parece justo al cuerdo anciano?

PEDRO
Coger el viento vano, el sol en redes,
680
poner al mar paredes y altos muros,
labrar diamantes duros, vidrio tierno,
es persuadir gobierno al viejo el mozo.

ALONSO
De oírte hablar me gozo tan fundado;
pero aunque yo he llegado a ser tan viejo
685
no rehúyo el consejo, si me importa,
del que en edad tan corta, a pura ciencia,
alcanza la esperiencia de los años,
que algunos desengaños hay sin canas.

PEDRO
¿Qué cosas hay más llanas que los yerros
690
que has hecho en los destierros de esta gente?

ALONSO
Esta mujer, presente, ¿no podría
obligarte algún día a más locura?

PEDRO
No, porque la hermosura son antojos
del gusto de los ojos, y otra puede
695
hacer que libre quede el que la mira;
mas si lleno de ira el marido,
con quien ingrato ha sido, a un Rey se pasa,
que tu sangre y tu casa en odio tiene,
y con sus armas viene a hacerte guerra
700
y destruir tu tierra, ¿es buen consejo
que con su padre viejo y con su esposa
vaya adonde es forzosa la venganza?

ALONSO
Tengo gran confïanza en su nobleza.

PEDRO
No hay maldad, no hay bajeza que no intente
705
un ofendido ausente, aconsejado
de una mujer; ni ha dado, en cuanto alcanza
el sol, la confïanza buen efeto,
ni la tuvo discreto eternamente.

ALONSO
Para que no lo intente, ¿hay algún medio?

PEDRO
710
No siento otro remedio que seguille
si es ido, y reducille con oficios,
cargos y beneficios a tu pecho,
que un hombre satisfecho está seguro.

ALONSO
Si está dentro del muro de Valencia,
715
tráele a mi presencia, y si es partido,
quejoso y desabrido, gente envía
que le traiga...

PEDRO
Podría resistirse,
y enojado partirse, que en efeto
mucho pierde el respeto un enojado.
720
Yo iré determinado, que aunque vaya
a Argel, hasta su playa he de seguirle,
y, amigo, conducille a tu servicio.

ALONSO
Harás, Pedro, el oficio que te toca,
que no abrirá la boca si te mira.

PEDRO
725
Yo templaré su ira. A Dios te queda.

ALONSO
Lleva gente que pueda defenderte.

PEDRO
Aparte
(¡Todo aquesto es quererte y adorarte,
todo es ir a buscarte, todo engaño!
Procurando a mi daño algún remedio,
730
iré por ti, si en medio el mar se pone,
tu castidad perdone y tu famoso
marido, que un celoso amor me mata.
¡Ay, mi Casandra ingrata, tus centellas
me abrasan, pero son de tus estrellas!)

Salen don Lope de Cardona y doña Casandra, y los soldados, y Capitán

LOPE
735
Quedaos, señores soldados,
teneos todos atrás;
nadie me acompañe más,
ni estáis a hacerlo obligados.
Del Rey sois, que míos no;
740
ya no soy el General,
aunque, para todo mal,
¿quién lo ha sido como yo?
¡Ea, soldados famosos,
esto es más hidalga ley!
745
¡Volved a servir al Rey,
que os dará premios honrosos!
Hasta aquí tuve el bastón:
ya que al Rey se le volví,
no hay por qué seguirme a mí,
750
ya cesó la obligación:
¡Volved al Rey caballeros!

CAPITÁN
Cuanto más leal pareces,
más nos mueves y enterneces.

LOPE
Los vasallos verdaderos,
755
los leales, los que nacen
con sangre noble, a su Rey
le han de guardar esta ley.

RAMIRO
Reyes que estas cosas hacen,
no merecen ser servidos,
760
pues aman los lisonjeros
y infaman los caballeros
de quien son tan favorecidos.
Aquí está surta la armada
que dejaste; vuelve a ella,
765
y una vez entrado en ella
muestra a tu patria tu espada.
Toma ejemplo en Coriolano
que contra Roma volvió.

LOPE
Españoles: no soy yo
770
persa, griego ni romano;
cristiano soy y español,
sangre de Cardona tengo,
del Rey desterrado vengo;
dondequiera sale el sol,
775
dondequiera hay noche y día,
honra, amigos y sustento,
yo voy conmigo contento
y la dulce prenda mía.
No he de ser por interés
780
ni venganza desleal.
¡Mirad, que parece mal!

CAPITÁN
¿Señor?

LOPE
Alzaos de mis pies.

RAMIRO
Señor, sólo conocemos
a don Lope de Cardona.
785
Hoy de Aragón la corona,
y del mundo, te daremos.
¡Viva el de Cardona!

TODOS
¡Viva!

LOPE
¡No viva, que es contra ley!
Decid todos: «¡Viva el Rey!»

FÉLIX
790
Haz, señora, que reciba
esta armada y esta gente,
con el laurel de Aragón.

CASANDRA
Si sabéis su condición,
¿cómo queréis que lo intente?

LOPE
795
Soldados, dejad la playa,
volveos luego a embarcar,
o ¡vive Dios! he de matar
al que pase desta raya.
¡Ea, que no es caso justo
800
que vuestra afición y amor
me dé nombre de traidor!

CAPITÁN
Todos haremos tu gusto.
Vuelve a la vaina la espada,
y esa raya que en el suelo
805
has hecho, nunca del cielo
sea con aguas borrada.
Nunca la cubra la mar,
nunca la deseque el sol,
nunca la pise español:
810
por memoria ha de quedar
del ejemplo de leales.
Vamos, soldados, de aquí.

LOPE
Con lo que debo cumplí.

CASANDRA
¡Eso han de hacer tus iguales!
815
Aumentando vas, señor,
el amor que te tenía.

LOPE
Mi padre, Casandra mía,
tarda, y crece mi temor.
No debe de hallar pasaje,
820
según es nuestra desdicha.

Salen don Bernardo, su padre, Leonardo, y Felis, criados, y un patrón

BERNARDO
Basta, que topa en tu dicha:
aún no parece un pataje
pues de la armada no hay nave
que no esté bien advertida
825
de que, pena de la vida,
no te reciba.

LOPE
Bien sabe
el Rey, padre, mi lealtad.

BERNARDO
El patrón de una tartana,
pienso que es napolitana,
830
se parte; mas es crueldad
querernos meter en ella.

LOPE
¿Sois vos el patrón?

PATRÓN
Yo soy.

LOPE
¿Cuándo os vais?

PATRÓN
Luego me voy.

LOPE
¿Dónde?

PATRÓN
A Nápoles la bella.

LOPE
835
Padre, en ella nos metamos.

BERNARDO
Mira, hijo, que es locura.

LOPE
Si tengo en la mar ventura,
no temas que nos perdamos.

BERNARDO
Hombre a quien la propia tierra
840
no sufre, ¿qué hará la mar?

LOPE
El agua suele amparar
los que la tierra destierra.
¿Cuántos podemos caber
para caminar sin miedo?

PATRÓN
845
A tres no más llevar puedo.

LOPE
¡Alto! ¿Qué se puede hacer?
Quédense aquí los crïados.
Felis y Leonardo, a Dios.

FÉLIS
Pues no cabremos los dos,
850
aunque por lastre arrojados.

PATRÓN
No hay tratar deso.

LEONARDO
¡Patrón!
¿Ni yo solo podré ir?

PATRÓN
No puedo un hombre añadir,
o esperar mi perdición.

LOPE
855
Ea, Felis, ¡no hay remedio!
Ea, Leonardo, ¡abrazadme!

LEONARDO
¡Señor!

LOPE
Esos brazos dadme
que aunque esté la mar en medio,
las almas no se dividen.
860
Llegad, hablad con mi esposa.

PATRÓN
La mar convida amorosa,
los vientos las velas piden.
¡Ea, señores, qué hacéis,
gozad esta tramontana!

BERNARDO
865
¿Adónde está la tartana?

PATRÓN
Entre esas peñas que veis.

Dentro, el Príncipe don Pedro y gente

LEONARDO
Aquellos son que están sobre las peñas
que bate el mar.

PEDRO
¡Pues mata ese caballo!

BERNARDO
¡Ay, triste! ¡Voces oigo! Advierte, Lope,
870
que entre aquellos jinetes resplandece
un mancebo que al Príncipe parece.

LOPE
Sin duda que es el príncipe don Pedro
que nos viene a prender.¿Qué haremos, padre?

BERNARDO
Hijo, embarcarte luego con tu esposa,
875
en tanto que resisto a los que vienen.

LOPE
¿No es mejor que yo muera?

BERNARDO
Si don Pedro
intento trae de robar tu esposa,
no aguardes, hijo.

LOPE
Padre de mi alma:
sola mi honra, pues al fin lo es vuestra,
880
me obligará a dejaros.

BERNARDO
A Dios, hijo.

LOPE
Padre y señor, a Dios. ¡Patrón, acosta!

BERNARDO
Doña Casandra, a Dios, y el cielo os guíe
en tantas desventuras y ocasiones.

CASANDRA
Las lágrimas, señor, serán razones.

Váyanse y salen todos

PEDRO
885
¡Aquí está gente de don Pedro!

BERNARDO
Tente,
que no merece su lealtad tu furia.

PEDRO
¿Quién es?

BERNARDO
Su padre soy.

PEDRO
¿Qué es de tu hijo?

BERNARDO
¿No le ves embarcar?

PEDRO
¿Cómo? ¿Embárcase?
¡Tiralde, muera, detenelde!

BERNARDO
¡Espera!

UN CRIADO
890
Ya se alarga a la mar, las velas izan.

PEDRO
¡Don Bernardo! ¿Delante, y con la espada,
te pones de tu Príncipe?

BERNARDO
Rendida
la pongo, aunque desnuda. ¡Detente, espera!

PEDRO
¡Tirad a Lope y don Bernardo muera!

Váyanse y salen de hábito de caza Rosinda y Clenarda

ROSINDA
895
Vuelve a comenzar la historia.

CLENARDA
La orilla del mar convida,
aunque el sentimiento impida
resucitar su memoria;
pero la misma sustenta
900
la vida que así maltrata,
que es como el hacha, a quien mata
la cera que la alimenta.

ROSINDA
Yo pienso que se divierte
el dolor comunicado.

CLENARDA
905
Presente vive el pasado
hablando en él. Pero advierte:
vino a Sicilia a unas fiestas
el príncipe de Aragón,
mozo gallardo y que hacía
910
competencia al mismo sol.
Quiso, sin ser conocido,
hacer más demonstración
que si público viniera:
galas y libreas dio,
915
donde por el oro y perlas
no se conoció el color,
mas dicen que era la mía
a quien mostraba afición,
porque su padre y el mío,
920
-antes que a tanto rigor
trajera el cielo mis dichas,
que ya desventuras son-
trataron el casamiento,
que para siempre cesó
925
con la sangre de mi hermano,
que hoy vive en nuestro dolor.
Porque pensando una tarde
que en el terrero le vio
que paseaba a su dama
930
el encubierto español,
con tanta furia y desprecio
a tratarle comenzó,
que la forzosa defensa
le puso en obligación.
935
Yo, que a don Pedro debía
más que principios de amor
-que amor que de estrellas nace
ama en viendo la ocasión-
culpo a mi hermano, Rosinda,
940
unas veces y otras no,
que amor se viste de celos
y es celos la guarnición.
Celos y vino ya tienen
disculpa de todo error:
945
de amor son vino los celos
que enajenan la razón.
Muchas cosas, aunque injustas
el español le sufrió,
justificando su causa
950
y abonando su valor;
hasta que, pasando cerca,
con un estribo le dio
por desprecio y por soberbia,
por envidia y ambición.
955
Mas el fuerte aragonés,
bizarro le respondió,
que más hiciera el caballo,
y empuñó la guarnición.
«¡Matalde!», dijo mi hermano,
960
pero tan mal se cumplió
que de diez que acometieron
hirió a tres y mató a dos.
Uno destos fue Tancredo,
mas mira si se escribió
965
de algún hombre en Roma o Grecia
tan notable corazón,
que de mil hombres armados
el español se libró,
dejando a mi hermano muerto
970
y a mí muriendo de amor.
Hizo mi padre una armada,
con ella a España envió
al más valiente soldado
desta ni de otra nación.
975
Pero un Cardona valiente
de tal suerte le envió
que está Sicilia temblando
y vitorioso Aragón.

El rey Rogerio, de caza, y gente

ROGERIO
Ni me consuela el mar, ni en su ribera
980
hallo cosa de gusto ni templanza,
porque ninguna dármele pudiera,
perdida de vengarme la esperanza;
vine por gusto al mar y el mar me altera,
porque pensé por él tomar venganza
985
y viene dél mi ejército vencido.

CLENARDA
Tus quejas oigo con piadoso oído,
y pareceme a mí, pues te acompaña
de Italia lo mejor para esta empresa,
que en persona, señor, vayas a España,
990
gloriosa de que ya tu nombre cesa,
que si el dejarme sientes, será hazaña
-digna de quien tan alto ser profesa-
ir a tu lado, y con espada al lado,
ocupar el lugar de algún soldado.
995
No es esta hazaña nueva en las mujeres.
¡Vamos a España!¡Tiemble el mar hispano
en viendo que oprimir sus ondas quieres.
¡Tú vengarás tu hijo y yo mi hermano!

ROGERIO
Qué bien muestras, Clenarda, ser quien eres;
1000
y así pienso, animado de tu mano,
hacer esta jornada, y en persona,
ver en la mar su aragonés Cardona.

Dentro, don Lope

LOPE
Hermosa reina del cielo,
favorecednos.

ROGERIO
Oíd.

CASANDRA
1005
Divina reina, acudid
a la protección del suelo.

CLENARDA
Voces orilla del mar
y en lengua española son.

ROGERIO
No acudáis, que no es razón.

CLENARDA
1010
No los dejes anegar.

ROGERIO
Si son de España, ¿qué quieres?

ROSINDA
Ni se ve barca ni nave.

Sale don Lope con doña Casandra en los brazos

LOPE
El cielo y tierra te alabe,
bendita entre las mujeres.

CLENARDA
1015
¡Un hombre trae en los brazos
una mujer!

ROGERIO
Si han corrido
tormenta, milagro ha sido
no hacerlos el mar pedazos
entre estas peñas.

LOPE
¡Aquí!
1020
¡Mi Casandra, he visto gente!

CASANDRA
¿Si son cristianos?

ROGERIO
¡Detente,
hombre, y quien eres me di!

LOPE
¿No lo ves? Un arrojado
del mar furioso a esta tierra,
1025
y un hombre soy que destierra
de su tierra un hombre airado.
Esta es mi esposa, con quien
he corrido esta mañana
tormenta en una tartana
1030
y aun en el alma también.

CASANDRA
Si sois cristianos, señores,
algún remedio me dad.

LOPE
¿Hay aquí aldea o ciudad?
¿Habrá cabaña o pastores
1035
donde albergue mi persona
y la desta pobre dama?
Si habéis oído la fama
de don Lope de Cardona,
ese soy, doleos de mí.
1040
¿Qué tierra es esta en que estoy?

ROGERIO
¡Cielos, mil gracias te doy!
¿Que tú eres don Lope?

LOPE
Sí,
que yo sólo ser pudiera
un hombre tan desdichado.

ROGERIO
1045
¡Pues a buen puerto has llegado!
¡Mayor tormenta te espera!
¡Traidor, en Sicilia estás:
yo soy su Rey!

LOPE
Gran señor,
nunca yo he sido traïdor,
1050
injusto nombre me das.
General de mi Rey fui,
si tú su enemigo fuiste,
aquel que este nombre diste
cara a cara le vencí.

CLENARDA
1055
Señor, ¿que quieres hacer
de un hombre que no es culpado?

ROGERIO
Prenderle.

LOPE
Que un desdichado
dondequiera lo ha de ser.

CASANDRA
En la tierra y en la mar,
1060
en la propia y en la ajena,
todo es mal, tormento y pena.

LOPE
Mándame, señor, matar,
y acaba tan triste vida.

ROGERIO
Tirad con él.

CLENARDA
¡Gran suceso!

ROGERIO
1065
Teniendo a don Lope preso,
no hay quien mi venganza impida.


ACTO SEGUNDO DE DON LOPE DE CARDONA

Sale el rey don Alonso, y don Pedro, su hijo

PEDRO
Ya no te puedes partir
ni dejar sola a Valencia,
porque sola tu presencia
1070
puede al mundo resistir.
Tres noches ha que hacen fuego
las atalayas, y tanto,
que da su número espanto
cuando a imaginarle llego.
1075
Armada sin duda es,
que cosario no trajera
tantas velas.

ALONSO
Si partiera
a Zaragoza después
que se suena que hay armada,
1080
grande error, don Pedro, hiciera.
Ya espero a ver la ribera
de sus naves coronada;
ya espero a saber quién es,
aunque, si verdad te digo,
1085
bien conozco al enemigo,
sin que las señas me des,
porque cosario ninguno
tanto número juntara.
La gente, Pedro, repara:
1090
no quede soldado alguno
sin socorro y sin estar
a punto para salir,
que hoy con ella quiero ir
a defendelle la mar.
1095
Si es por dicha el siciliano,
no piense para su armada
hallar tan fácil la entrada,
ni el paso a los muros llano;
que ha de ver tanta defensa
1100
solamente en mi persona,
que del ausente Cardona
juzgue pequeña la ofensa.

PEDRO
¡Ah, señor, cuán mejor fuera
el no le haber desterrado!

ALONSO
1105
No está poco remediado
teniendo en prisión tan fiera
a su viejo padre aquí,
con que de él estoy seguro.

PEDRO
Que le defendió, te juro,
1110
no solamente de mí,
mas de todos los soldados
de la costa, de tal suerte,
el viejo gallardo y fuerte,
con cuatro o cinco crïados,
1115
que en una estrecha tartana
se alargó don Lope al mar,
sin que pudiese pasar
ninguno la barbacana
que de muro le servía,
1120
mientras su esposa embarcaba,
que con perlas que lloraba
sosiego a la mar ponía.

ALONSO
Yo estoy, Pedro, más contento
de que no le hayas traído,
1125
que ocasión hubiera sido
de esforzar tu pensamiento.
Que perder un capitán,
puesto que otro César fuera,
menos mi sosiego altera,
1130
menos cuidados me dan. 
La libertad de un señor
hase de estimar en mucho.

PEDRO
Rumor de tu gente escucho.

ALONSO
¡Hola! ¿Qué es ese rumor?

El Capitán Leonardo, soldados, y una espía, Fabricio

LEONARDO
1135
Con dos remeros no más
en una lancha salía
a media noche esta espía
de quien agora sabrás
cuanto desta armada ignoras.
1140
Yo, que la playa guardaba,
sentí que a tierra llegaba:
las aguas murmuradoras
me avisaron con su lengua,
porque a la lengua del agua
1145
llegué cuando el mar desagua
y de sus crecientes mengua;
donde, aunque fingir quería
ser pescador valenciano,
el acento siciliano
1150
me dio luz de que era espía.
Presos quedan los remeros.
Este no ha querido hablar
porque debe de aguardar
fuerza de tormentos fieros.

ALONSO
1155
Notable servicio ha sido
el que me has hecho, Leonardo.

LEONARDO
Servirte, señor, aguardo,
que en esto no te he servido.

ALONSO
¿Quién eres?

FABRICIO
Soldado soy.

ALONSO
1160
¿Cómo es tu nombre?

FABRICIO
Fabricio.

ALONSO
¿Eres noble?

FABRICIO
En bajo oficio,
a un noble sirviendo estoy.

ALONSO
No tratando de rescate,
¿para qué es bueno encubrirte?

FABRICIO
1165
No tengo más que decirte;
cuando más verdad te trate.

ALONSO
¿Quién es dueño desta armada?

FABRICIO
El rey de Sicilia es.

ALONSO
¿Qué naves trae?

FABRICIO
Ciento y tres.

ALONSO
1170
¿Qué gente?

FABRICIO
Gente alistada,
veinte mil hombres serán,
mas muchos aventureros,
hidalgos y caballeros,
mayor número le dan,
1175
porque a veinticinco mil
tengo sospecha que llegan.

ALONSO
¿Y con qué intento navegan?

FABRICIO
¿Nunca la fama sutil
estos mares penetró?
1180
¿No os ha dicho que esta hazaña
toda se dirige a España
contra el Rey que le ofendió?

ALONSO
La primera vez que vino,
envïé, soldado, un hombre
1185
de buena opinión y nombre
que le impidiese el camino.
Éste solo le venció,
sus banderas trajo aquí;
él fue el vencido y yo fui
1190
quien su soberbia humilló.
Pues ¿cómo vuelve a probar
la fortuna?

FABRICIO
Porque viene
con quien dicen que la tiene
segura en tierra y en mar.
1195
El mismo que le venció
viene agora contra ti.

ALONSO
¿Es don Lope?

FABRICIO
Señor, sí.

PEDRO
Di que te engañaba yo.
¿Ves cómo don Lope ha sido
1200
traidor? ¿Ves como se fue
a tu enemigo?

FABRICIO
No sé
que os haya la fe rompido,
porque le trae forzado
el Rey, que matar quería
1205
su esposa si no venía
con el cargo que le ha dado.

PEDRO
Luego, ¿él es el General?

FABRICIO
En tanto grado le estima,
que con él solo se anima
1210
a dar fin a empresa igual.

PEDRO
¿Y viene Casandra aquí?

FABRICIO
Presa viene, y en su guarda,
nuestra princesa Clenarda.

PEDRO
¿La Princesa?

FABRICIO
Señor, sí,
1215
en soldados transformadas;
dagas y espadas ceñidas,
amenazan nuestras vidas.

PEDRO
¿Para qué son las espadas?
No hay arma tan peligrosa
1220
como la propia hermosura.

ALONSO
Mucho Rogerio aventura,
será jornada famosa;
pero de toda su armada
sólo temo una persona.

PEDRO
1225
¿A quién temes?

ALONSO
A Cardona,
por su fortuna y su espada.

FABRICIO
¿Qué fortuna ha de tener
un hombre tan desdichado
que le envías desterrado
1230
cuando acaba de vencer
una vitoria de mar
como la que al Rey ganó?

Lupercio entre

LUPERCIO
Rogerio tierra tomó,
no se le pudo estorbar.

ALONSO
1235
¿Qué dices?

LUPERCIO
Que puesta en ala
toda su armada, que cerca
dos leguas de mar, se acerca,
con una y con otra bala,
lo más que puede a la orilla,
1240
espantando siempre el muro
del Grao, que lo más seguro 
rompe, quiebra y aportilla.
Allí en cien barcas, y más,
de las naves gente llueve
1245
que llega a la playa en breve,
las olas dejando atrás.
En viendo la tierra, cierra
tan aprisa con la orilla, 
que muchos, a la rodilla
1250
el agua, tomaron tierra.
Conocí en esta ocasión
a un hombre que, diligente,
como iba saliendo la gente,
iba formando escuadrón.
1255
Pareciome, gran señor,
a don Lope de Cardona
o me engañó su persona.

PEDRO
¡Di agora que no es traidor!

ALONSO
Pedro, si le fuerza un Rey,
1260
y quiere matar su esposa,
disculpa tiene forzosa.

PEDRO
No hay disculpa contra ley,
patria y Rey.

ALONSO
No es tiempo agora
de disputar si es bien hecho.
1265
Pon a sus armas el pecho,
y la siempre vencedora
bandera de nuestras barras
no se ponga en muros, no.

PEDRO
¿Piensas tú que temo yo
1270
sus amenazas bizarras?
Yo pondré escuadrón enfrente
del suyo dentro de un hora.

ALONSO
Tú, soldado, vete agora
a tu campo libremente, 
1275
y di a tu Rey que si fía
de un Cardona su opinión,
que todos Cardonas son
cuantos esta tierra cría.
Y al Cardona le dirás
1280
que llevo a su padre viejo
en mi campo, para espejo
de sus lealtades no más:
que yo le pondré tan alto
que pueda mirarse en él.

FABRICIO
1285
¿Cómo puede ser fïel
quien es de dicha tan falto?

Váyanse y salen Rogerio, rey de Sicilia, don Lope de Cardona con bastón, y Clenarda y Casandra con vaqueros, sombreros, espadas y dagas

ROGERIO
No muestres tanta tristeza
ya, que por hijo te tengo.

LOPE
¿No es conforme a mi nobleza
1290
si contra mi patria vengo,
ver que es traición y es bajeza?

ROGERIO
Si un rey desnaturaliza
a un vasallo, ¿en qué es traidor?

LOPE
La fama, que inmortaliza,
1295
hoy al fenis de mi honor
deja muerto en su ceniza.

ROGERIO
Muchos nobles que ha tenido
vuestra nación, a un rey moro
han en la guerra servido
1300
y no por eso el decoro
de su nobleza han perdido.
Bastante ejemplo te dan
un Castro, un fuerte Guzmán;
luego más disculpa tienes
1305
si de un rey cristiano vienes,
Cardona, por Capitán.

LOPE
Si como matar mi esposa
quisiste, a mí me mataras, 
vieras mi fama gloriosa
1310
y que en las sangrientas aras
resucitaba gozosa. 
Su amor hizo en mí piedad;
esta fuerza, esta violencia.
¡Patrios muros, perdonad!
1315
¡Perdona, madre Valencia!
¡Perdona, insigne ciudad!
¡Perdona, rey de Aragón!
¡Perdona, España! ¡Perdona,
fama, nobleza, opinión!

CLENARDA
1320
Ya que has venido, Cardona,
ya que has formado escuadrón,
ya que estás enfrente puesto
desta ciudad, ¿no es más justo
echar a tu fuerza el resto,
1325
vengándote de un disgusto
que es a todos manifiesto?
Si el de Aragón te ha pagado
con tan fiera ingratitud
y el de Sicilia estimado,
1330
¿en qué te ofende tu virtud
servir a quien te ha premiado?
Ya te desterró de sí
el rey de Aragón; ya sales
de la obligación así.

LOPE
1335
Los hidalgos, los leales
que nacen como nací,
nunca de la obligación
de ser lo mismo que son,
Clenarda, pueden salir.

CASANDRA
1340
Si me dejaras morir
no hicieras esta traición.
Mas ya, Lope, que has venido,
haz lo que estás obligado,
y conozca el Rey vencido,
1345
que has sido tan desdichado
porque tan leal has sido.

LOPE
Casandra: mi grande amor
y el parecerme que al Rey,
si es fuerza, no soy traidor
1350
-pues hay en el mundo ley
que deja libre mi honor-,
me hicieron venir así;
que si, como eres mi esposa
tan adorada de mí,
1355
que no hay en el mundo cosa
que no atropelle por ti,
fueras un hijo, no haga
el cielo que satisfaga
a la infamia que me dan,
1360
si me ganara el Guzmán
en arrojalle la daga.

CASANDRA
Estoy, Lope, agradecida
a tu amor, por cuya fe
quisiera darte la vida.

Sale Fabricio

ROGERIO
1365
¿Fabricio es éste?

FABRICIO
Y quien fue
a ser espía, perdida;
mas de suerte me perdí,
que luego cautivo fui
que en la tierra puse el pie.
1370
Al rey de Aragón hablé.

ROGERIO
¿Qué le dijiste de mí?

FABRICIO
Que con un Cardona abonas
mil laureles y coronas.

ROGERIO
¿Espantose?

FABRICIO
A esta razón
1375
responde que en Aragón
cuantos nacen son Cardonas.

LOPE
¿Y de mí qué te diría?

FABRICIO
Que entre su gente traería
preso a tu buen padre viejo,
1380
que a tu lealtad sería espejo.

LOPE
Y no es la suya la mía.

FABRICIO
Dice que le ha de poner
tan alto que desde lejos
lo puedas ver. 

LOPE
Querrá hacer
1385
de don Pedro los consejos.
¡Cielos, esto vengo a ver!
¡Ay de mí! Dadme, señor,
licencia, que quiero hablar
al Rey.

ROGERIO
Si tanto rigor
1390
contigo quiere mostrar
¿por qué te llamas traïdor?
Mira que podrá prenderte.

LOPE
Yo le hablaré de tal suerte
que ni me prenda ni mate.

CLENARDA
1395
¿Qué puede haber que se trate
que satisfaga a la muerte
de tu hijo y de mi hermano?
Pues, ¿paces no se han de hacer?

ROGERIO
¿Paces? Es intento vano.

LOPE
1400
Señor, solo quiero ver
si vive mi padre anciano.
Yo tengo temor que quiere
cortarle el Rey la cabeza.

ROGERIO
Pues, ¿qué harás?

LOPE
Rogar que espere,
1405
que es venganza con bajeza
si un viejo inocente muere.

ROGERIO
Vete, que no es poca prenda
tu esposa; pero si vas
donde el Rey te acoja o prenda, 
1410
no esperes que viva más
de cuanto la nueva entienda.

LOPE
Digo que lo hagas ansí.

CASANDRA
¡Duélete, esposo, de mí!

LOPE
Casandra, yo volveré,
1415
que aunque allí mi padre esté,
está mi mujer aquí.
Ser quiero agora un fïel
en medio de dos balanzas
para no serte crüel;
1420
que, por mi mujer, alcanzas
más obligaciones que él.
Mi padre me manda el cielo
que deje por ti, mas ya
que él sabe mi justo celo
1425
entre los dos, me dará
licencia que parta el suelo:
esté en medio de ti y de él,
entre Valencia y la mar,
fïel contigo y con él,
1430
que el peso deste pesar
no ha de torcer el fïel.

Váyase

CLENARDA
Lástima, señor, me ha dado.

CASANDRA
No sé yo qué guerra intentas
con un General forzado.

ROGERIO
1435
Quedaré de mis afrentas,
presto, Clenarda, vengado.
Mientras Lope parte al muro
quiero hacer que esté seguro
el sitio y puesto. Tú, en tanto,
1440
sosiega a Casandra el llanto.

Váyase el Rey

CLENARDA
Mil imposibles procuro.
Cuando tus desdichas miro,
de las mías me consuelo,
porque si de amor suspiro,
1445
sobre montañas de hielo
balas de centellas tiro.
Amo un hombre que te adora,
si es la historia verdadera
que me has referido agora,
1450
y bastara que quisiera
hombre que mi amor ignora.
De suerte que son mis males
hoy a los tuyos iguales;
pues darte consuelo a ti
1455
mal podré, si para mí
le pido en desdichas tales.

CASANDRA
Fue tan violenta afición
la que me tuvo en Valencia
el Príncipe de Aragón,
1460
y tal la correspondencia
de mi ofendida opinión,
que no tienes qué temer:
procúrale hablar y ver.
Sosiega esta fiera guerra,
1465
junta a Aragón a tu tierra,
siendo de un ángel mujer,
que si yo estado tuviera
en que le pudiera amar,
no dudes que le quisiera;
1470
pero tengo de guardar
esta fe, que, viva o muera,
soy quien sabes, soy Centellas,
que de mi honor las más dellas,
sirven de corona al sol,
1475
porque el valor español
suele pisar las estrellas.
Mas tú, señora, que puedes
querer casarte y vivir
donde tan gloriosa quedes,
1480
haz que pueda recibir
mi patria tantas mercedes.
Yo le envïaré a llamar
con un papel secreto,
y tú le puedes hablar.

CLENARDA
1485
¿Asegúrasme, en efeto,
que hallará mi amor lugar
en su pecho descuidado?

CASANDRA
¿Pues no? Si le está tan bien
heredar tan alto estado
1490
y que este perdón le den.

CLENARDA
Alto consejo me has dado.
Si remedio puede haber
de la muerte de mi hermano,
éste sólo puede ser:
1495
escríbele de tu mano
para que me venga a ver.
Mas di que tú sola has sido
dueño deste pensamiento
por la paz que has pretendido,
1500
no entienda Pedro que intento
tan libremente marido.

CASANDRA
Ven, que si escribiere error,
tú le enmendarás; que, en suma,
todo ha de ser con tu honor.

CLENARDA
1505
¡Ay, quién te diera la pluma
de las alas de tu amor!

Váyanse y salga don Lope

LOPE
Pasos llenos de dolor,
¿adónde lleváis mi vida,
si la esperanza es perdida
1510
de poder cobrar mi honor?
¡Cuánto me fuera mejor
morir que ver que me mata
la muerte, que se dilata
porque es mi postrero bien!
1515
¡Mal haya el hombre de bien
que sirve a su patria ingrata!
¿Dónde, triste, yo me alejo
de mi esposa y prenda cara?
Pero ¿quién no se acercara
1520
a un padre tan noble y viejo?
Pero si mi esposa dejo
y el tirano Rey la mata,
¿qué fiera su sangre trata
con mayor crueldad también?
1525
¡Mal haya el hombre de bien
que sirve a su patria ingrata!
Cuanto miro y pienso aquí
sólo me ofrece un remedio:
yo estoy de los dos en medio,
1530
a ninguno ofendo ansí.
Pero, mísero de mí,
si a esposa y padre me mata
uno y otro Rey que trata,
vengarse, ¿estarame bien?
1535
¡Mal haya el hombre de bien
que sirve a su patria ingrata!
¡Patria, madre de extranjeros
y madrastra de hijos propios,
galardones tan impropios
1540
no dicen bien con tus fueros!
Si estimas los lisonjeros;
si honra, oficios, oro y plata
das a quien verdad no trata
y a mí me pagas tan bien,
1545
¡mal haya el hombre de bien
que sirve a su patria ingrata!
Al muro, ay, triste, he llegado.
Gente en el real está.
Fortuna promete ya
1550
un medio desesperado.
¡Plega al cielo que el Rey sea!

El Rey en alto, y don Pedro, su hijo

ALONSO
¿Hay atrevimiento igual?

PEDRO
«Por el campo del real
un caballero pasea».

ALONSO
1555
Pienso que en mirar te alegras
la gentileza que encubre.

PEDRO
«Capa de monte le cubre,
debajo trae armas negras».

ALONSO
Algo en las hebillas presas
1560
trae sin el temple fino.

PEDRO
«Tahelí de lobo marino
con dos pistolas francesas».

ALONSO
No ha dado el hombre pequeñas
las muestras de su persona.

PEDRO
1565
«Todos piensan que es Cardona,
por el talle y por las señas».

ALONSO
¿Qué dices de su fiereza,
cuando ese nombre le cuadre?

PEDRO
«Que viene a ver si a su padre
1570
le corta el Rey la cabeza».

ALONSO
Aquí se escuchan sus quejas.
Oír lo que dice quiero.

PEDRO
«Suspiros da el caballero;
los ojos pone en las rejas».

ALONSO
1575
¿Por qué no pide licencia
para hablar por otros modos?

PEDRO
«Mucho pesar muestra a todos
que esté cercada Valencia». 

ALONSO
Pero si es Cardona, ¡muera!
1580
¡Tírenle cuantos le miren!

PEDRO
«El Rey mandó que le tiren,
y él habló desta manera».

LOPE
Caballeros del real,
yo soy aquel que destierra
1585
la envidia porque en la patria
no hay hombre de bien sin ella. 
Lo que he medrado en los años
que serví al Rey en la guerra
bien lo dicen mis desdichas
1590
pues vengo a tanta bajeza.
Arrojado de la mar
por una crüel tormenta,
saqué mi esposa en los brazos
a la piadosa ribera.
1595
Prendiome el rey de Sicilia
que andaba a caza por ella;
juró de matar mi esposa
si no tomaba por fuerza
el bastón de General
1600
y daba a España la vuelta
con cien naves de su armada
para cercar a Valencia.
Vine por no ver morir
del alma la mejor prenda,
1605
lloré en mirando mi patria
algunas lágrimas tiernas.
Luego supe que quería
cortar el Rey la cabeza
a don Bernardo, mi padre,
1610
que tiene preso en cadenas.
Dejé mi esposa en las manos
del Rey que la tiene presa,
y por librar a mi padre
llego donde el Rey me vea.
1615
Decid al rey de Aragón,
caballeros de Valencia,
que don Lope de Cardona,
el desdichado en su tierra
dice que por escusar
1620
grandes batallas sangrientas,
asaltos, muertes y robos,
tomó de su Rey licencia
para que entre dos personas
que en la campaña se vean
1625
cuerpo a cuerpo aquesta tarde
se acabe aquesta contienda.
Si venciere el caballero
que de vuestra parte venga,
jura volverse a Sicilia
1630
y descercar Valencia.
Si venciere el que él nombrare,
con que le deis se contenta
sólo al viejo padre mío.
Porque viviendo en sus tierras
1635
él y yo, de haber perdido
a su hijo se consuela,
que no quiere más venganza
de que al Rey a los dos pierda.
A esto vengo, Caballeros,
1640
salid, que don Lope espera
de sol a sol en el campo
donde los reyes nos vean.

Váyase don Lope

ALONSO
¡Soberbia notable!

PEDRO
¡Estraña!

ALONSO
No ha de quedar sin castigo.

PEDRO
1645
¿Sin castigo? Yo me obligo
salir con él en campaña.

ALONSO
Tú no, porque no es razón;
pero ven, que yo sé quién
sabrá castigarle bien.

PEDRO
1650
Mal sabes mi condición,
y es poner en contingencia
nuestra vitoria.

ALONSO
Eso no.
Hombre eres, Pedro; mas yo
sé que hay muchos en Valencia.

Váyanse del muro y salga con su cadena Don Bernardo

BERNARDO
1655
¡Esto faltaba a mis desdichas solo!
¡Venir contra su patria el hijo mío
y estender su traición de polo a polo!
¡Oh, terrible e injusto desvarío!
Escurece tu luz, hermoso Apolo,
1660
y los tristes suspiros que te envío
formen nubes que escondan tu luz clara
por que no puedan conocer su cara.
¿Cómo es posible, cielos, que un Cardona,
un español contra su patria venga
1665
adonde tiene presa mi persona
por mucho que librarme le convenga?
¿Qué amor, qué padre, qué piedad le abona,
o qué disculpa puede haber que tenga?
¡Ay Dios, que la lealtad al Rey debida
1670
-sacando el alma- a todo es preferida!
Gente siento. ¡Ay de mí! ¿Si ya el verdugo
por mandado del Rey, con este enojo,
viene a quitar de mi garganta el yugo
que oprime el alma con mortal despojo?

Sale don Pedro

PEDRO
1675
Ya que a los cielos mi desdicha plugo
y que el solicitar un loco antojo
me cueste tantas suertes de tormento,
hoy, Lope, pagarás tu atrevimiento.
Tres Pedros dice España que vivimos,
1680
todos crüeles: en Castilla el uno,
el otro en Portugal, de quien oímos
venganza, que jamás se oyó de alguno,
pues si el otro soy yo, ¿por qué sufrimos
que se pueda alabar hombre ninguno
1685
de nuestra ofensa? ¡Muera el que lo crea,
y esto de los tres Pedros verdad sea!
He pensado que salga al desafío,
sin que sepa con quién, el viejo preso
que si contra su hijo al padre envío,
1690
vengado quedaré con grande exceso.
Don Lope es fuerte y de robusto brío;
matarale sin duda, y el suceso,
declarado en el mundo, hará que infame
eternamente al de Cardona llame.

Sale don Bernardo

BERNARDO
1695
¿Quién es?

PEDRO
¿No me conoces?

BERNARDO
¿Es mucho a un viejo y en prisión escura?

PEDRO
¿El habla de don Pedro desconoces?

BERNARDO
Mi tiniebla eclipsó tu lumbre pura.

PEDRO
Hoy, don Bernardo, un siciliano a voces
1700
(destos con que su Rey matarnos jura),
nos ha desafïado. Al fin, espera
arrogante, del mar en la ribera.
Estaba yo en el muro oyendo el reto:
aceté el desafío, mas pensando
1705
que soy de carne y a morir sujeto
y que Aragón por Rey me está esperando,
pensé: ¿cuál hombre para aqueste efeto
puedo elegir en mi lugar? Y cuando
se me ofrecieron Pardos y Crüellas,
1710
Ferreres, Mercaderes y Centellas,
acordeme de ti, que con la espada
te vi como otro Orlando en las orillas
del mar, contra mi gente en vano armada,
hacer en su defensa maravillas.
1715
Ponte mis armas y real celada,
yo te pondré en secreto las hebillas:
sal a vencer a este enemigo fiero
por mí, como valiente caballero,
que he, por vida del Rey, de darte al punto
1720
la calidad, Bernardo, que deseas.

BERNARDO
¿Podré salir sin verme?, te pregunto.

PEDRO
Yo te pondré donde el contrario veas.

BERNARDO
Pues cuenta al siciliano por difunto,
si es bien que tanto de mis canas creas.

PEDRO
1725
Yo creo lo que vi, fuerte Bernardo,
pues de tus manos la vitoria aguardo.

BERNARDO
Haz que me quiten luego esta cadena
y que me den tus armas.

PEDRO
Yo me fío
de un escudero, cuya sangre es buena,
1730
él la traerá con un caballo mío.

BERNARDO
Secreto es menester.

PEDRO
No tengas pena.
(¡Qué buen contrario al de Cardona envío!)

BERNARDO
Hoy sirvo al Rey y al siciliano mato.

PEDRO
(Hoy mata a un padre noble un hijo ingrato.)

Vanse y salgan doña Casandra y la infanta Clenarda

CLENARDA
1735
En fin, Casandra ¿llevó
Fabricio el papel?

CASANDRA
Por ti
de mi letra le escrebí.

CLENARDA
Y en él, ¿nombrásteme?

CASANDRA
No,
porque para más secreto
1740
dije que yo le quería
hablar a solas.

CLENARDA
El día
que mi boda tenga efeto,
fuera de la libertad,
todas mis joyas te mando.

CASANDRA
1745
Yo voy, Clenarda, buscando
sólo el bien desta ciudad,
que es patria donde he nacido
y en quien quisiera morir,
que me canso de vivir
1750
fuera de mi patrio nido.
Destas paces nos resulta
a mí y a Lope gran bien.

CLENARDA
Si muestra don Pedro desdén,
todo ese bien dificulta.
1755
Pero yo tengo esperanza
que tendrá dicho efeto.

CASANDRA
Si él viene, el bien te prometo, 
que un grande amor mucho alcanza.

Sale el rey Rogerio, Felinardo, Capitán y soldados

ROGERIO
¿Podrá marchar el escuadrón seguro
1760
al muro de Valencia con las treguas,
en tanto que se acaba el desafío?

FELINARDO
Seguramente, nuestra gente marcha
al campo del real y satisfecha
que ha de vencer don Lope de Cardona.

CLENARDA
1765
¿Qué prisa es esta con que vas marchando?
¿Asaltas la ciudad?

ROGERIO
Ya que has dejado
tu tienda, mi Clenarda, el campo sigue;
verás que por el gusto de don Lope,
cuya opinión y valeroso pecho
1770
tanta seguridad ofrece al mío,
pongo en sus manos mi venganza y honra.

CLENARDA
Pues, ¿a qué se resuelve?

ROGERIO
A que la vista
del uno y otro campo en esta arena,
él y el soldado que su rey nombrare
1775
decidan este caso por las armas.

CASANDRA
¿Don Lope sale a singular batalla?

ROGERIO
No te aflijas, Casandra, pues que sabes
el valor de tu esposo.

CASANDRA
Amor es niño;
él teme, que yo no, que bien conozco
1780
el gran valor de su invencible pecho.

ROGERIO
Parad, que suenan contrarias cajas.

Salen marchando con gente el rey de Aragón y el príncipe don Pedro, rebozado

ALONSO
Pues que ya las banderas de Sicilia
se miran desde aquí y están tan cerca
que sus armas y empresas se divisan,
1785
haced alto, soldados, advertidos
que puede ser ardid.

PEDRO
Entre la gente,
disfrazado, he venido a ver los campos
y el fin de tan notable desafío.
¡Lucida cosa es ver los dos ejércitos
1790
regidos de dos viejos venerables!
Mas sin duda que ya don Lope viene;
hoy dará muerte a quien le dio la vida,
por cuya infamia le dará la muerte.
¡Ay, Casandra, qué intento por quererte!

Sale don Lope armado de peto y espaldar, con un sombrero de plumas y una banda

LOPE
1795
Por haber escogido mi enemigo
las armas, vengo al puesto sin celada.
Sin duda que es más diestro que hombre fuerte;
porque si fuerte fuera, confïado
en los golpes del brazo, más quisiera
1800
herir y dar sobre las armas todas.
Destreza tiene, pues sin armas viene;
pero, robusto o diestro, ¡morir tiene!

Sale don Bernardo con peto y espaldar también, y su sombrero de plumas, banda. Y caja.

BERNARDO
Las pocas fuerzas de mis largos años,
este género de armas me permiten,
1805
fïado en el valor antiguo mío
y en la destreza que tener solía.
Caja
Ya me aguarda el contrario, ya las cajas
hacen señal de acometer, mas quiero
a mi enemigo requerir primero.
1810
¿Podrete hablar?

LOPE
Bien podrás, 
y está seguro de mí
mientras hablándome estás.

BERNARDO
Yo las armas escogí.

LOPE
Yo traigo las que me das.

BERNARDO
1815
Sí, pero puedes traer 
defendida la cabeza,
y esto sólo quiero ver.

LOPE
Preciado estás de destreza.

BERNARDO
Y fuerzas suelo tener.

LOPE
1820
Veisme aquí sin el sombrero,
quítate el tuyo.

BERNARDO
Sí haré.

LOPE
Muy blanco estás, caballero.

BERNARDO
Blanco estoy, mas no seré
blanco en que acierte tu acero.

LOPE
1825
Vive Dios que me ha pesado
que tan blanco hayáis salido
al desafío aplazado,
pues cuando os haya vencido,
¿qué honor puedo haber ganado?
1830
Vos lo estáis del tiempo ya.

BERNARDO
El ánimo no lo está,
y esto blanco es que ámbar soy,
que porque florido estoy,
más alto valor me da.

LOPE
1835
Mal acuerdo fue escogeros
entre tantos caballeros:
por despreciarme habrá sido,
pues en canas han querido
manchar tan nobles aceros.
1840
La banda un poco apartad
que la barba os quiero ver;
a mí seguro os llegad.

BERNARDO
Cubrir debéis de querer
el temor con la piedad.
1845
Si mis canas nieve son,
sin duda os han dado frío
al cobarde corazón.

LOPE
Llegad cerca, señor mío,
seguro estáis de traición.
1850
¡Llegad, que esa nieve ha sido,
fuego que al alma ha tocado
y el corazón encendido,
porque sospecha me ha dado
que de esa nieve he nacido,
1855
que fuego debió de ser!
Y es blanco porque es ceniza,
como ha dejado de arder,
y el fenis se inmortaliza
porque en él vuelve a nacer.
1860
A vos me voy allegando,
pues no os allegáis a mí.
Vámonos los dos quitando
los rebozos, ¿queréis?

BERNARDO
Sí.

Descúbranse a un tiempo

LOPE
¡Ay, cielos, qué estoy mirando!
1865
¡Padre y señor! ¡Padre mío!
¿Yo la espada contra vos?

BERNARDO
Tente allá.

LOPE
¿Qué desvarío
del tiempo trajo a los dos
a batalla y desafío?
1870
¡Sola mi desdicha fuera
quien tal engaño trazara!
Y preso vos, ¿quién creyera
que el Rey su honor os fïara
y que contra mí os trajera?
1875
¿Sabíades que era yo
el dueño del desafío?

BERNARDO
El Príncipe me engañó,
que por enemigo mío
un sicilïano me dio:
1880
creo que ha sido querer
que nos matemos los dos.

LOPE
Padre, qué habemos de hacer,
diré a voces que sois vos
quien me ha dado vida y ser.
1885
Aunque por mejor tendría
que al de Sicilia os paséis
donde está la esposa mía
y de su engaño tendréis
justa venganza este día.
1890
Mi señor, venid conmigo.

BERNARDO
Hijo, no es justo que amor
tanto error pueda contigo:
tu padre ha de ser tu honor,
tu verdad, tu solo amigo.
1895
Y a no estar yo satisfecho
que contra tu patria y Rey
te trae fuerza y despecho, 
volviera con justa ley
las armas contra tu pecho.
1900
Todos están murmurando
de ver que estamos hablando.
Abrevia, que he de volver
a la prisión.

LOPE
(¿Qué he de hacer?
¿Cuándo, desventuras, cuándo
1905
acabaréis de acabarme?)
¿Volver queréis a Valencia?

BERNARDO
Cuando el Rey quiera matarme,
¿no es mejor con inocencia
a su cuchillo entregarme,
1910
que perder, hijo, mi honor?
Ya soy viejo, ya mi vida,
¿qué puede ser, en rigor?

LOPE
Con el alma enternecida
os oigo, padre y señor;
1915
pero ¿qué tengo de hacer
ya que me quiera volver
por no dejar mi esposa,
aunque fuera justa cosa
por vos, de quien tengo el ser?
1920
Y aun, si queréis, padre mío,
por vos la quiero dejar;
pero si esto es acto impío,
y no hay salida que dar
al presente desafío;
1925
sacad la espada, que yo
haré que con vos peleo
y mataréisme.

BERNARDO
¡Eso, no!
Tu vida, Lope, deseo;
quien una vez te la dio,
1930
¿cómo te la ha de quitar?

LOPE
Si vos me queréis matar,
al Rey gran servicio hacéis,
pues si el desafío vencéis,
la patria habéis de librar.
1935
¡Matadme, que muchos fueron
los que a sus hijos mataron
por la patria!

BERNARDO
Esos lo hicieron
porque su fama adoraron
y nunca a Dios conocieron.

LOPE
1940
Pues, ¿qué medio se ha de dar
para poderme volver
sin morir o sin matar?

BERNARDO
Irme yo agora y poner
prisa a entrar en el lugar.
1945
Tú diciendo quedarás
que conocido me has
por tu Príncipe y señor,
y que por no ser traidor,
esta licencia me das.

LOPE
1950
¡Bien dices! ¡Parte!

BERNARDO
¡A Dios queda!

LOPE
¡Abrázame!

BERNARDO
¡Larga vida,
hijo, el cielo te conceda!

ROGERIO
¿No hay quien la señal nos pida?

CLENARDA
¡No hay quien entenderlos pueda!

ROGERIO
1955
¿Adónde parte furioso
el soldado aragonés?

ALONSO
¿Qué es esto?

FELINARDO
Huyó temeroso
el de tu parte, después
que vio a don Lope famoso.

LOPE
1960
¡Ejércitos de España y de Sicilia!
¡Invictos Reyes, caballeros nobles!
¡No os alteréis, que aquel galán soldado
que se parte de aquí con tanta prisa
es de Aragón el príncipe don Pedro!
1965
¡Yo he nacido español y su vasallo!
No quise ni era bien sacar la espada
contra mi Rey, aunque otro sirvo agora.
Suplícoos que os volváis. ¡Marchad, señores!
¡Uno a la mar y a la ciudad el otro,
1970
que yo doy por ninguno el desafío!
¡Cardona soy, leal, y el Rey lo es mío!

Váyase

ALONSO
Aparte
(¡Que el Príncipe intentase tal locura
habiéndome engañado que envïaba
a don Jaime Centellas! ¡Hola! ¡Marcha!
1975
¡Guardemos la ciudad!)

ROGERIO
Ya los contrarios
a la ciudad se vuelven; gran contento
me ha dado la lealtad que usó don Lope
con don Pedro, su Príncipe.

CLENARDA
¡Es Cardona!

ROGERIO
Toca a marchar.

CLENARDA
Merece una corona.

Los dos campos se vayan cada uno por su parte y quede solo el príncipe don Pedro, y desembócese

PEDRO
1980
¡Oh, qué mal me ha sucedido!
Y conforme a mi intención,
la causa las armas son
del haberse conocido.
Que si trajeran celadas
1985
sin duda imposible fuera.

Sale Fabricio

FABRICIO
Aparte
(Hablarle a solas quisiera,
siguiendo voy sus pisadas,
porque cuando estuve preso
le miré muy bien, y es él:
1990
si le pregunto por él,
aseguro mi suceso).
¡Ah, caballero!

PEDRO
¿Quién es?

FABRICIO
¡Un soldado siciliano!
¡Treguas hay, no metáis mano!
1995
¡Veisme aquí, puesto a esos pies!

PEDRO
¿Sabes quién soy?

FABRICIO
Yo sospecho
que el príncipe de Aragón.

PEDRO
El mismo soy.

FABRICIO
De traición
tened bien seguro el pecho,
2000
si por carta de creencia
vale este papel.

PEDRO
¿De quién?

FABRICIO
De Casandra.

PEDRO
¡Dices bien!
Quisiera darte a Valencia;
pero esta cadena toma.
2005
(Válame Dios, ¿qué será?
¿Si Amor la enternece ya 
que los duros montes doma?)
Lea
«Para cosa que a los dos importa, suplico a Vuestra Alteza venga a verme, disfrazado, con ese caballero, que en mi tienda estará seguro, y crea que cuando hablemos conocerá las obligaciones que me tiene, aunque no las cree».

PEDRO
(¡Válgame el cielo mil veces!
¿Si es traición? Mas no será.)
2010
¿Adónde, soldado, está
el claro sol que me ofreces,
por que me sirvas de estrella?

FABRICIO
Seguidme, que no está lejos
la tienda.

PEDRO
(¡Oh, cuántos consejos
2015
un loco amor atropella!
¡Pero soy don Pedro yo,
que llama Aragón crüel!)
¡Guía, amigo!

FABRICIO
Soy fïel.

PEDRO
Que seas fïel o no,
2020
no me importa cosa alguna.
¡Vamos a ver su belleza
que lleva la fortaleza
del cabello a la fortuna!

Salen Clenarda y Casandra

CLENARDA
Pienso que tarda.

CASANDRA
Clenarda,
2025
quien ama y espera bien,
aunque luego se le den,
se queja de que se tarda.
No ha tanto que de campaña
salió el Príncipe.

CLENARDA
El deseo
2030
me aleja el bien que no veo
y la esperanza me engaña.
Ninguna pena Amor tiene
con que se pueda igualar
el temer y imaginar
2035
aquel si viene o no viene.
No hay pájaro que me iguale
en esperar mi español,
a ver al alba del sol
aquel si sale o no sale;
2040
que mal puedo yo saber
si por tu papel vendrá
o en otro me responderá
lo que se puede temer.

CASANDRA
Ten esperanza, que vale
2045
tanto en amor, que yo creo
que al sustento del deseo
no hay manjar que se le iguale;
que si el dolor entretiene,
a la posesión la igualo,
2050
porque es el mayor regalo
de cuantos el amor tiene.

Sale el príncipe don Pedro, y Fabricio

FABRICIO
El Príncipe viene aquí.

PEDRO
Tan solo, y tan desarmado,
como quien viene fïado,
2055
hermosa Casandra, en ti.

CASANDRA
Bien ha hecho, Vuestra Alteza,
en fïar de mí su vida.

PEDRO
Fïar del mismo homicida
es gran acto de nobleza.
2060
¿Quién te ha movido a mi bien? 
Si este es milagro de Amor,
pondré al templo del favor,
la tabla de tu desdén.

Sale el rey Rogerio, y gente

ROGERIO
¿Qué es esto?

PEDRO
¡Ah, Casandra ingrata
2065
esta traición tuya fue!

ROGERIO
¿Cómo que en tu tienda esté 
hombre que a tu hermano mata?
¡Prendelde!

PEDRO
No me da pena
que desta prisión crüel
2070
me venga aqueste papel
que dice que no eres buena.

Arrójele en el suelo

ROGERIO
Llevalde al mar y poned
en la nave capitana
buena guarda. Y tú, liviana,
2075
¿qué aguardas?

CLENARDA
Hazme merced 
de oír mi satisfación.

ROGERIO
¡Vete de mis ojos luego!

CLENARDA
(¡Vendiome Fabricio!)

CASANDRA
(Hoy llego
a la mayor confusión).

Vanse, y sale don Lope

LOPE
2080
¿Qué es esto, invicto Príncipe?¿Qué ha sido el alboroto y causa del suceso?
¿Qué preso es éste?

ROGERIO
El que a los cielos pido:
don Pedro de Aragón.

LOPE
¿Don Pedro preso?

ROGERIO
Después de muerto un hijo, me ha querido
destruir el honor.

LOPE
Estraño exceso
2085
fue venir a tu mismo alojamiento.

ROGERIO
Este papel le ha dado atrevimiento.
Dale el papel
Lee y dime lo que es. 

LOPE
Con más cordura
te debes gobernar y a su persona
tratar como a quien es; parte y procura
2090
honrar en él de España la corona.

ROGERIO
Tomaré tu consejo: ¡gran ventura
en el aviso tuve! Mas, Cardona,
lee el papel y vuelve a la mar luego.

LOPE
Que mires que es mi Príncipe te ruego.
Vanse todos. Quede solo don Lope
2095
El papel quiero leer;
mas ¡ay, Dios!, ¿qué es lo que veo?
¡Ojos, mirad, que no creo
que es letra de mi mujer!
Mas ¿de qué sirve engañaros?
2100
¡Letras de Casandra son,
pero no será razón
sin ver la razón culparos!
Lee
«Para cosa que me importa,
Vuestra Alteza venga a verme»
2105
¿De qué sirve entretenerme?
¿Qué fe, qué amor me reporta?
Lea
Luego dice: «Disfrazado
con aquese caballero».
Pues, triste de mí, que espero
2110
sin honra y desengañado.
Mas, ¿qué sirve hacer estremos
hasta que su fin entienda?
Lea
«Seguro estará en mi tienda
donde verá cuando hablemos, 
2115
que me tiene obligaciones
aunque no las cree» ¡Ah, cielo!
Aquí dio fin el consuelo
de todas mis confusiones.
Aquí cesó mi temor
2120
que el mal suele un bien hacer,
que es no dejar de temer, 
y es el temer el mayor.
Válame Dios, que ha llegado
lo que solo me faltó,
2125
la fortuna el resto echó
pues el honor me ha ganado.
Gracias al cielo que ya
no tiene daño que hacerme:
si en esto esperaba verme
2130
contentísima estará.
Mas no pudieras hacer,
Fortuna, en qué te vengaras
de mí, si no te juntaras
con Casandra, mi mujer.
2135
Quien quisiere al sufrimiento
y al valor quitar el nombre,
¡hágala mujer de un hombre
para su mal instrumento!
¡Ah, Casandra, si Centellas
2140
fue en Valencia tu apellido,
no Centellas, fuego has sido,
hoy que me abrasas con ellas!
¡Oh, qué bien se echa de ver
por más causas que la obliguen,
2145
que viene a ser, si la siguen,
la mejor mujer, mujer!
La de más peso, más vana;
más libre, la más sujeta; 
más loca la más discreta;
2150
y la más cuerda, de lana.
La más corta, con más alas;
la más rica, con más penas,
y perdónenme las buenas,
que hablo sólo de las malas.
2155
La más humana, inhumana,
la más grave, más ligera;
la más piadosa, más fiera;
la más honesta, liviana;
La más fuerte, sin poder;
2160
la más torpe, más resuelta;
la más cerrada, más suelta;
y la de más ser, sin ser.


ACTO TERCERO DE DON LOPE DE CARDONA

Salen Felis y doña Casandra

FELIS
¿Por dónde, señora mía,
te ha venido tanto mal?

CASANDRA
2165
Por mi desdicha, que es tal,
que solamente podía
descomponer tanta fe,
tanto amor y confïanza;
y el no tener esperanza 
2170
que me escuche, causa fue
de no dar satisfación
a don Lope desta afrenta,
porque él la pone a mi cuenta
contra mi buena opinión.
2175
Quiérese partir la armada;
quédase don Lope en tierra,
por no proseguir la guerra
contra su Rey comenzada,
y por no decir que va
2180
donde llevan en prisión
al príncipe de Aragón,
de quien tan celoso está;
o porque acaso ha sabido
que el ejército dejé,
2185
si darme la muerte fue
el intento que ha tenido.
Bien me dejara matar
si con mi honor ser pudiera,
pero no es razón que muera
2190
si el honor me ha de costar.
Quedarme quiero en Valencia
antes que se desengañe,
porque el honor no le engañe
a hacerme alguna violencia.
2195
Tú, Félis, si viene aquí,
le dirás que el siciliano
me dio muerte por su mano
viendo que le deja así,
porque como lleva preso
2200
al hombre que le agravió,
en matarme se vengó
de que le dejé por eso.

FELIS
Yo haré lo que me has mandado
si a tu honor dices que importa.

CASANDRA
2205
En tanto que se reporta
es bien que viva engañado.
Yo voy a esconderme.¡El cielo
guíe tu lengua!

Vase doña Casandra 

FELIS
Él te guarde,
que puesto que el tiempo tarde, 
2210
él hará a tu mal consuelo.
Notable persecución
es la deste caballero.

Sale don Lope

LOPE
Mientras más su fin espero,
más mis desventuras son.
2215
El Rey está de partida,
sin admitir mi consejo;
ya con disculpa le dejo
para no quitar la vida
a aquella ingrata mujer.

FELIS
2220
Señor, ¿dónde vais así?

LOPE
Felis, a saber de mí,
si hay quien lo pueda saber.

FELIS
No hay duda, triste estarás
si sabiendo la inocencia
2225
de aquel ángel, que en tu ausencia
mereció este nombre más,
lloras su temprana muerte.

LOPE
Felis, no te entiendo bien.
¿Inocente, dices? ¿Quién?

FELIS
2230
¿Cómo quién? Tu esposa.

LOPE
Advierte
que no doy tanta licencia
a nadie en mi deshonor.

FELIS
Casandra envió, señor,
aquel papel a Valencia
2235
para concertar las bodas
de Pedro y Clenarda, y son
tan ciertas, que en su prisión
se harán estas paces todas.
Lo que hizo el Rey crüel
2240
de tirano, fue mandar
a aquel ángel degollar
porque le escribió el papel.
Yo vi su blanca garganta,
sobre el borde de un navío,
2245
segar el cuchillo impío
del traidor con fuerza tanta
que envuelta en sus hebras solas
en el fiero mar cayó,
dejando por donde entró
2250
sangrientos círculos y olas.

LOPE
Felis, ¿háblasme en tu seso?
Mira que en esas razones
tales dos cosas propones
que son de mi vida el peso.
2255
¿Casandra a Pedro llamó
para casar a Clenarda
y ya es muerta?

FELIS
Ya no aguarda
vida que procure yo.
Ella tuvo aquel intento
2260
para su patria piadoso
y al fiero Rey riguroso
le pesó el casamiento
y en el ángel se vengó.

LOPE
¿Que Casandra es muerta ya?

FELIS
2265
Sí, señor.

LOPE
¿Que muerta está?
¿Pues para qué vivo yo?
¡Ángel del cielo, difunto
porque yo os desamparé!
Al que mensajero fue,
2270
¿qué albricias daré, os pregunto?
Quítate, Felis, delante. 

FELIS
¿La espada, señor?

LOPE
Espera.
Huya Felis 
Pero ¿no es mejor que muera
la causa, pues lo es bastante?
2275
Sí, bueno será morir.
Muerta es Casandra: ¿qué espero?
Pero miraré primero
si el Rey se quiere partir.
Que si hay una barca sola
2280
en que le pueda alcanzar,
hoy verá el cielo en la mar
una venganza española.
Las velas izando van;
ya los altos pajariles
2285
a los embates sutiles
abrazos de lienzo dan;
ya los amantillos largan,
ya suena el «bota a babor»,
ya con la vela mayor
2290
por el ancho mar se alargan.
¡Quién fuera un cisne, un delfín!
Pero cisne y delfín soy:
cisne, pues cantando estoy;
delfín, pues es en mi fin.
2295
¡Oh, si este Grao me pusiera
en una pieza por bala
porque entre el furor que exhala
en la nave del rey diera!
Aquí quiero desnudarme;
2300
nadar quiero hasta morir.

Salen dos pescadores, Riselo y Belardo

RISELO
Ya bien podemos salir.
La red, Belardo, se arme.

BELARDO
Los cuerdos mejor atinan,
Riselo, con esperar.

RISELO
2305
¿No ves que por alta mar
los sicilianos caminan?
¿Hemos aquí de morir
de hambre? En la barca entremos;
pesquemos algo.

BELARDO
Aguardemos.

Tres pescadores, Fausto, Lauro, Tebano

FAUSTO
2310
Pienso que podéis salir.

LAURO
Yo, Fausto, mejor me hallaba
matando esta gente fiera
que olvidada en la ribera
por embarcarse quedaba.
2315
¿Qué mejor pesca que dar
lindo remazo al pobrete
que como nutra se mete
con su pellejo en la mar?
Nunca andaluz pescador,
2320
al sábalo o al atún,
en regocijo común
dio con tan diestro furor
con el palo en el cogote,
entre la tierra y la mar,
2325
como yo al que vía quedar.
¿Qué gente?

BELARDO
No os alborote,
que todos somos amigos
de estas cabañas del Grao.

FAUSTO
¿Qué os parece del sarao
2330
de estos nuestros enemigos?

LAURO
En la gente que han dejado
notable estrago se ha hecho.

BELARDO
Poco ha sido de provecho
si al Príncipe se han llevado.

FAUSTO
2335
Un hombre medio desnudo
sobre aquel peñasco está.

BELARDO
A la mar se acerca ya.

RISELO
Si es de ellos, muera.

TEBANO
Eso dudo.

LOPE
Mar sosegado y manso
2340
para cosas mal hechas,
como para robar la griega hermosa;
que vives en descanso
en tanto que sospechas
que das favor a una traición forzosa:
2345
¿Adónde está mi esposa?
¿Dónde cayó cortada
la cabeza, que el cielo,
contra rayos del suelo,
vio de laurel constante coronada?
2350
Mas ya tu voz pregona:
¡Muerta Casandra, morirá Cardona!
¡Maldiga el alto cielo
al primer atrevido
que sujetó tus ondas, mar profundo,
2355
el que pisó tu suelo,
en su ataúd metido,
y sepultado en agua, pasó el mundo,
y a mí, si fui el segundo!

BELARDO
¿Darele?

FAUSTO
Un poco espera.

LOPE
2360
¡Maldiga el arrogante
que en tu vidro inconstante
osó fundar palacios de madera!

FAUSTO
Un rato le perdona.

LOPE
¡Muerta Casandra, morirá Cardona!
2365
¡Maldiga Dios el hombre
que tantas cuerdas locas
a la primera nave del mar puso,
pues dando a todo nombre, 
por estrellas tan pocas,
2370
el camino marítimo compuso
y en el reloj confuso
de su varia armonía,
tantas, tan varias ruedas!

LAURO
¡Que detenerme puedas!

LOPE
2375
Mas dime dónde está la prenda mía;
Cielos, mi honor me abona.
¡Muerta Casandra, morirá Cardona!
La sangre, mar, sin duda,
se habrá vuelto corales
2380
y las lágrimas perlas. Entrar quiero
si con olas no muda 
el agua las señales,
que enriquecer de aquel tesoro espero.
Casandra, amor primero
2385
de don Lope tu esposo,
recibe el cuerpo mío.

RISELO
¡Tenle, que es desvarío!

LAURO
¿Adónde vas, soldado temeroso?
¡Al punto le aprisiona!

LOPE
2390
¡Muerta Casandra, morirá Cardona!

FAUSTO
Cercalde todos presto.

LOPE
¿Quién sois?, decidme, amigos.

LAURO
Pescadores de peces, ya trocados
en este mismo puesto
2395
en pescar enemigos:
¡Date a prisión!

LOPE
Seáis muy bien llegados.
Yo soy de los soldados
del sicialiano fiero,
pero advertid que es justo
2400
que yo escoja a mi gusto
el género de muerte, pues ya muero.

FAUSTO
¡Atalde! Y luego diga
qué muerte quiere.

LOPE
¡Oíd, oíd!

LAURO
Prosiga.

LOPE
En el mar arrojado.

RISELO
2405
Bien dice; el barco vaya,
y desde alguna peña le echaremos.

LOPE
¡Oh, si pudiese a nado
llegar desde esta playa
a la cabeza de Casandra!

LAURO
Entremos
2410
en el barco, y los remos
nos dirán a la parte
donde mejor acierte
a topar con la muerte.

LOPE
Por el agua, mi bien, voy a buscarte.

FAUSTO
2415
Su talle me apasiona:
«¡Muerta Casandra, morirá Cardona!» 

Sale el rey don Alonso, y el capitán Leonardo

LEONARDO
Alzó las velas y fuese.

ALONSO
¿Que al Príncipe se llevó?

LEONARDO
Su ventura le ayudó
2420
a que venganza tuviese.
Y si el Rey vino a vengar
un hijo con justo amor,
en hallando al matador,
dime, ¿a qué debe esperar?

ALONSO
2425
¡Ah, Pedro!¡A qué graves daños
esta determinación
de tu ardiente corazón
va disponiendo mis años.
Yo pagaré tu locura,
2430
precipitado mancebo.

LEONARDO
Siempre de su edad fue cebo,
invicto Rey, la hermosura.
¿No dicen que fue culpada
Casandra, que le llamó,
2435
porque sólo pretendió
la paz de su patria amada?
Verle el Rey y darle aviso
el traidor que le llamó
fue causa, pues le prendió.

ALONSO
2440
Acabar con todo quiso.
Pero pues no puede ser
mayor causa y ocasión
para, dejando a Aragón,
la guerra en persona hacer,
2445
naves y galeras luego
se junten en Barcelona,
porque yo quiero en persona
poner a Sicilia fuego.
Pediré favor igual
2450
a las desdichas presentes,
a los Reyes, mis parientes,
de Castilla y Portugal,
que con naves y galeras
de los dos, y las que son
2455
de Cerdeña y de Aragón,
las sicilianas riberas
verán tan presto en su playa
mis banderas, que aún apenas
toque sus blancas arenas,
2460
cuando yo a las mismas vaya.
Sale un paje
¿Qué rüido es ese?

PAJE
Aquí
los pescadores, atado,
traen un pobre soldado.

ALONSO
¿De Sicilia?

PAJE
Señor, sí,
2465
que por la costa del mar
matan cuantos se quedaron,
y este de matar dejaron,
porque le oyeron hablar
de cosas más importantes
2470
que su muerte puede ser.

A don Lope, atado y medio desnudo, traigan los pescadores

LOPE
¿Qué, aún no acaban de tener
fin desdichas semejantes?

LAURO
Habla tú.

FAUSTO
Yo no sabré.

BELARDO
Hable Riselo.

RISELO
Quisiera,
2475
si el Rey temor no me diera.

BELARDO
Hable Tebano.

TEBANO
No sé.

LAURO
Habla Belardo, pues fuiste
en Castilla palaciego.

ALONSO
¿Qué es esto?

BELARDO
(Temblando llego.

LAURO
2480
Persínate.

BELARDO
Bien dijiste.)
Supremo Rey de Aragón,
andando orilla del mar
buscando algunos soldados
que se quedaron atrás,
2485
éste hallamos, que nos pide
que, habiéndole de matar,
él mismo escoja su muerte:
la licencia fue piedad
pues dice que le arrojemos
2490
en el mar, pero al entrar
en la barca con que al golfo
todos caminando van,
vuelta la cara a Valencia
tales cosas pudo hablar,
2495
que en vez de darle la muerte ,
vida tus ojos le dan.

ALONSO
¿Eres de Sicilia?

LOPE
No,
más cerca mi patria está.

ALONSO
¿Pues de dónde eres?

LOPE
De España.

ALONSO
2500
De España, ¿de qué lugar?

LOPE
Si a los Reyes, gran señor,
se ha de decir la verdad,
de Valencia soy: Valencia
es mi patria natural.

ALONSO
2505
Tres estados hay en ella,
porque caballeros hay,
ciudadanos y plebeyos:
¿en qué jerarquía estás?

LOPE
Un tiempo que envidias fieras
2510
Luzbel me hicieron llamar,
al lado del Rey me vi,
mas sin soberbia jamás.
Caí sin culpa a un infierno
de agua, porque el fuego ya
2515
quedó en el hijo del Rey
-que [a] Amor tal nombre le dan.
Llevome esta agua a Sicilia
de donde vuelvo a pasar
este mar y el de mis ojos
2520
con nombre de General.
No lo fui contra mi patria,
como envidiosos dirán,
que antes de hacerle bien
me ha venido tanto mal.

ALONSO
2525
La mudanza del vestido
y el rostro a un villano igual
no me dejan conocerte
por las señas que me das.
¿Eres don Lope?

LOPE
Yo soy.

ALONSO
2530
¡Don Lope!

LOPE
¿Pues quién podrá
sin ser yo, parecer yo,
ni muriendo, vivir más?

ALONSO
¡Villano, infame enemigo,
noble a tu Rey desleal,
2535
traidor a tu patria misma!
¿Dónde desta suerte vas?
¿Es este el pago que el Rey
por quien me dejas te da?
¿Es este el laurel del triunfo?

LOPE
2540
Yo tengo a buena señal
de que me has de dar perdón,
ver que infamándome estás,
porque al fin, quien dice injurias,
cerca está de perdonar.
2545
Tú me desterraste, Rey,
sin culpa: el agua del mar
me echó a Sicilia. Rogerio,
contra mi amor y lealtad,
me dio su bastón. Y mira
2550
si vine a hacerte pesar,
pues ya que al Príncipe lleva
no vuelvo a ser Capitán.
Que el hallarme de esta suerte
ya de sentido incapaz
2555
fue porque el traidor me ha muerto
a Casandra: a la mitad
del alma.

ALONSO
¿Qué dices?

LOPE
Digo
que viéndome pertinaz
en no conquistar tus muros
2560
la ha mandado degollar.

ALONSO
Deja, Cardona famoso,
el llanto; no eres Sifaz,
ni Casandra, Sofonisba;
si quieres hoy te darán
2565
justa venganza los cielos.
De Castilla y Portugal
espero presto socorro;
con él voy a castigar
al traidor rey de Sicilia.
2570
Toma mi bastón real;
cobra mi hijo y tu padre,
y aquel ángel celestial
venga como noble esposo. 

LOPE
Dame a mi padre y verás
2575
de la manera que vuelvo.

ALONSO
Amigos, a prenda tal
como don Lope, no sé
qué albricias os pueda dar.
Repartid esa cadena.

RISELO
2580
Una corona imperial
adorne tus barras presto.

ALONSO
Ea, Lope, tiemble el mar:
sienta el peso de tus fuerzas.

LOPE
De mis agravios, dirás.
2585
¡Aguarda, villano fiero,
indio bárbaro, animal
sangriento, caribe, scita,
monstro del mundo!

ALONSO
¡No más:
no digas injurias, Lope,
2590
a quien vas a castigar,
porque al fin quien dice injurias
cerca está de perdonar.

Váyanse, y entre Clenarda con Rosinda 

CLENARDA
¿Que no es posible, Rosinda,
que se alegre en la prisión?

ROSINDA
2595
No hay promesa, no hay razón
que le satisfaga y rinda.
Cubierta tiene la cara
de una tristeza mortal.

CLENARDA
Poco el ánimo real
2600
en esas muestras declara.

ROSINDA
Si le dicen cada día
que el Rey le manda matar,
¿cómo se puede alegrar?

CLENARDA
Con esta palabra mía,
2605
de que el Rey mira más bien
un caso tan importante.

ROSINDA
No hay sombra que no le espante
de cuantos nobles le ven, 
que como le amenazaba
2610
de que en llegando a su tierra,
aunque sabía la guerra
en que a Sicilia dejaba
le había en un cadahalso
de cortar el cuello, espera
2615
por puntos la muerte fiera.

CLENARDA
No lo creas, todo es falso, 
yo sé que me tiene amor,
yo sé que está reportado.

ROSINDA
¿Y ha de saber que has entrado
2620
a verle?

CLENARDA
Tengo temor
que Fabricio se lo diga,
puesto que avisado está.

ROSINDA
El Príncipe sale ya.

Entra el Príncipe, preso, y un músico, Fernando

MÚSICO
¿Quieres, señor, que prosiga?

PEDRO
2625
Harasme, amigo, placer.
Pero vuelve a comenzar,
que de cosas de pesar,
recibo mayor placer.

Canta

[MÚSICO]
«Cuando a doña Inés de Castro
2630
mira el portugués don Pedro
de mil fieras puñaladas,
sangriento el nevado pecho,
y sus dos queridos hijos
como dos ángeles muertos,
2635
uno en el derecho brazo
y otro en el brazo siniestro,
quiere llorar y no puede
porque los ojos, suspensos,
están deteniendo el agua
2640
por no llover a su cielo».

PEDRO
Oh, cuánto, Fernando amigo,
de esas tristezas me alegro,
ya porque Pedro es mi primo,
ya porque me llamo Pedro.
2645
Matáronle dos traidores
a su bella Inés.

FERNANDO
Bien presto
dicen que tomó venganza.

PEDRO
En viendo a su padre muerto.

Cante

MÚSICO
Mas ya que pudo llorar,
2650
llora el portugués diciendo:
«Oye, Inés del alma mía…»

PEDRO
No prosigas, que me muero.

FERNANDO
Tú tienes culpa, señor,
que a los tristes no es consuelo
2655
cantar, ni contar tristezas.

PEDRO
Yo en las tristezas me alegro.
Pero dime una canción
alegre, si oírla puedo,
porque oyendo alegres cosas
2660
quiero ver si me entristezco.

Cante

[MÚSICO]
En Sevilla juega cañas
el valiente rey don Pedro,
por dar gusto a la Padilla
que fue espada de su cuello.
2665
En la cuadrilla del Rey
va Juan de Guzmán el Bueno…

PEDRO
¿Con otro Pedro mi primo
fuiste a dar?

FERNANDO
Todos son Pedros
los Reyes que tiene España
2670
en esta sazón.

PEDRO
No creo
que de mí, aunque Pedro soy,
hay versos.

FERNANDO
Yo sé unos versos.

PEDRO
Cántalos, por vida tuya.

FERNANDO
Son de amor.

PEDRO
¿Pierden por eso?

FERNANDO
2675
No pierden, porque al amor
cuanto vive está sujeto.
Canta
«Disfrazado está en Sicilia
el aragonés don Pedro;
en las fiestas de su Rey,
2680
a todos lleva los precios,
viole la hermosa Clenarda…»

PEDRO
Que no prosigas te ruego:
¿es esa dama la Infanta?

FERNANDO
La misma.

PEDRO
¡Estraño suceso!
2685
¿Versos se hacen en Castilla
de su amor?

FERNANDO
Es tanto estremo
el que ha mostrado de amarte,
que hay otros muchos sin estos.

PEDRO
Vive Dios que estoy, Fernando,
2690
agradecido y contento
de ver que me quiera tanto, 
habiendo a su hermano muerto,
y que si pudiera hablarla
que le ofreciera mi pecho,
2695
enamorado y rendido.

ROSINDA
Aparte
(¿No le escuchas?

CLENARDA
¡Pierdo el seso!

ROSINDA
Llégale a hablar.

CLENARDA
¿De qué modo?

ROSINDA
Con esta ocasión, diciendo
que has oído sus palabras.

CLENARDA
2700
Amor me ayude, yo llego.)
Puesto que atreverme ha sido
fuerza de tanta afición
a veros en la prisión,
Príncipe, donde he venido,
2705
no tuviera atrevimiento
a hablaros si no escuchara
que mi amor, por cosa rara,
os pone agradecimiento.
Pues si agradecido estáis,
2710
creed que en esta prisión
ha de estar mi corazón
hasta que libre os veáis.
Crüel es el padre mío;
no tengo la culpa yo.

PEDRO
2715
Desta prisión, que causó
mi bien, mil gracias le envío,
porque ser preso por vos
es la mayor libertad.

CLENARDA
Casandra os trató verdad;
2720
que concertamos las dos
que os llamase para hablaros.
La prisión fue porque quiso
el traidor que os dio el aviso
más venderos que obligaros.
2725
Pero creed que esta vida
y esta sangre ha de costar
libraros.

PEDRO
Para mostrar
alma tan agradecida
como merece ese amor,
2730
verme en libertad deseo,
que, como preso me veo,
diréis que os habla el temor.

ROSINDA
Retiráos, ¡triste de mí!,
que vienen guardas y gente.

CLENARDA
2735
Aquí me escondo.

PEDRO
Y yo, ausente,
¿qué haré entre tanto sin ti? 

Salen dos alabarderos y un Capitán, Felisardo, y un secretario

FELISARDO
Notificad a su Alteza
ese papel, Capitán.

ROSINDA
Aparte
(Buenos tus conciertos van
2740
si hoy le cortan la cabeza.)

PEDRO
¿A mí, notificación?
¿De qué?

SECRETARIO
El papel lo dirá.

PEDRO
Decid, que presto verá
quién es el rey de Aragón.
Lea
«Visto por nuestro Consejo el proceso que se ha causado contra don Pedro de Aragón, reo culpado en la muerte del Príncipe Tancredo, nuestro serenísimo hijo, fallamos que le debemos condenar y le condenamos a que en un cadahalso público, delante de las puertas de nuestro palacio, le sea cortada la cabeza. 
El Rey.»

SECRETARIO
2745
Ésta es la suma.

PEDRO
Y en suma,
¿tengo de morir?

FELISARDO
Señor,
aquí se muestra el valor.

PEDRO
Matome el Rey con la pluma;
yo con la espada en la mano,
2750
a su hijo, defendiendo
mi vida.

CLENARDA
Aparte
(¡Qué estoy oyendo!
¡Nunca naciera mi hermano!)

FELISARDO
Entrad, señor, que es razón 
que un momento os recojáis.

PEDRO
2755
Cristiano soy, bien habláis. 
Tu sol se pone, Aragón.

Llévanle

CLENARDA
Por salir, Rosinda, estuve,
y hacer locuras.

ROSINDA
Advierte,
Clenarda, a tu honor.

CLENARDA
¿Su muerte
2760
pude escuchar y detuve
el sentimiento? Aquí aguarda,
verás qué remedio doy.

ROSINDA
¡Detente!

CLENARDA
¡A matarme voy! 
¡Hoy mueran Pedro y Clenarda!

ROSINDA
2765
¡Espera, que vuelve!

CLENARDA
¿Quién?

ROSINDA
El Capitán.

Vuelve el Capitán, y Fabricio 

FELISARDO
¿Qué me cuentas?

FABRICIO
Advierte bien lo que intentas,
y mírelo el Rey también,
porque sin duda en Mecina
2770
no se trata de otra cosa.

FELISARDO
¿Qué armada tan poderosa
contra Sicilia camina?

FABRICIO
El mismo rey de Aragón
dicen que viene en persona,
2775
y don Lope de Cardona
trae su real bastón.
De Castilla y Portugal
viene lo más noble. Advierte
al Rey que esta injusta muerte
2780
le está a Sicilia muy mal.

FELISARDO
A darle ese aviso voy.

FABRICIO
Ya lo debe de saber.

CLENARDA
Si puede caber placer
en la tristeza en que estoy,
2785
esta nueva me le diera.
Vente conmigo y verás
que una afición puede más
que todo el honor.

ROSINDA
¡Espera!

CLENARDA
No hay que esperar.

ROSINDA
No es razón
2790
que sigas intentos vanos.

CLENARDA
Hoy me verás en las manos
del mismo rey de Aragón.

Vanse y entren doña Casandra en hábito de hombre, con bastón, calza y espada, y Felis

FELIS
Bien hasta agora te salió tu intento.

CASANDRA
Hice en mi tierra gente, como digo,
2795
y tomando a los nobles juramento,
vístome de hombre y mis soldados sigo.
El plebeyo escuadrón de ver contento
que viva estoy y que a cobrar me obligo
mi honor perdido, jura al mismo efeto
2800
tener mi nombre, en tierra y mar, secreto.
Llego a la armada que Aragón hacía con tanta brevedad en Barcelona:
digo que el rey de Portugal me envía,
y estima Alfonso en mucho mi persona.
Mirábame turbado todo el día,
2805
sospechoso, don Lope de Cardona;
mas dio, como por muerta me ha creído,
más que a los ojos, crédito al oído.
Embarcada mi gente, doy al viento
velas contra Sicilia y con su armada
2810
hoy a Mecina llego en salvamento,
donde también le servirá mi espada.

FELIS
Mereces, por tu heroico pensamiento,
ser entre las famosas celebrada.

CASANDRA
El Rey y el de Cardona toman tierra.

FELIS
2815
Espero un fin dichoso desta guerra.

Salen el rey don Alonso y don Lope de General, y don Bernardo, su padre de don Lope, y soldados

ALONSO
Paréceme, don Lope, buen acuerdo:
vaya tu padre y diga al rey tirano
con el intento y el poder que vengo.

LOPE
Paréceme discreta la embajada.

BERNARDO
2820
Yo iré, señor, y con prudencia alguna
le ofreceré los medios que propones
para que sin las guerras que se esperan
restituya a Aragón su preso Príncipe.

ALONSO
Pues parte, don Bernardo, y de mi parte
2825
le promete la guerra a sangre y fuego
si no aceta el partido, y porque vayas
con título conforme, aunque ninguno
es mayor que ser padre de don Lope,
el Almirante de Aragón te llama.

BERNARDO
2830
Los pies te beso por merced tan grande.

Vase don Bernardo

LOPE
Y yo, señor, mil veces; que esta honra,
siendo en mi padre, es más que propia mía.

ALONSO
Mi Justicia Mayor, alzáos del suelo,
que vuestro padre lo merece todo.

LOPE
2835
Otras mil veces yo los pies te beso. 

ALONSO
En tanto que despacho a Zaragoza
a la Reina el aviso, haced que en orden
se ponga nuestra gente y haga alarde.

LOPE
¡Dete vitoria el cielo!

ALONSO
¡Dios te guarde!

Vase el Rey

CASANDRA
2840
De las mercedes, señor,
que el rey de Aragón os hace,
puesto que no satisface
lo menos de ese valor.
Por la parte que me alcanza
2845
mil parabienes os doy,
que de mayores estoy
con deseo y esperanza.

LOPE
Generoso portugués
y valeroso Alencastro,
2850
que en bronce, que en alabastro
os verá el mundo después
de larga vida y vitorias,
a quien yo, como sobrino
del duque de Avero, inclino
2855
mi bastón por tantas glorias,
las mercedes que me ha hecho
el Rey, mi señor, ¡por Dios!
que eran dignas de vos
y de vuestro heroico pecho.
2860
Que tan mozo prometéis
tanto valor, que la fama
un nuevo Alejandro os llama.
Aparte
(Ojos, ¿qué es esto que veis?
¿Es posible que haya hecho
2865
de Casandra la belleza
otra vez Naturaleza?)

CASANDRA
(Que me conoce sospecho.)

LOPE
(¿Es posible que en formando
a Casandra celestial
2870
se partiese a Portugal
la misma estampa imitando?
Mas si del Duque de Avero
el hermano hubiera estado
en Valencia, este traslado
2875
fuera original primero,
duda pusiera, por Dios,
Casandra, en el casto pecho
de tu madre, pues se han hecho
en una estampa los dos.)

CASANDRA
2880
(No sé cómo le divierta
del pensamiento en que está.)

LOPE
(A no ser difunta ya,
que es ella, es cosa muy cierta.)
¡Ay Dionís!, no os espantéis
2885
deste sentimiento mío,
que, en sabiéndole, confío
que igual disculpa me deis.
Sois de un ángel que adoré 
tan parecido retrato
2890
y fuile yo tan ingrato
poniendo duda en su fe,
que no puedo cuando os miro
dejar de pagar con llanto
haberla ofendido tanto.

CASANDRA
2895
De vuestro valor me admiro.
¿Es por dicha vuestra esposa
la que mató el rey Rogerio?

LOPE
Si de amor fuera el Imperio,
república generosa,
2900
libre de la sujeción
en que le han puesto los celos
no hubieran hecho los cielos
bien de mayor perfeción.
Desamparela, y por mí,
2905
un tirano la mató.

CASANDRA
Y qué, ¿la parezco yo?

LOPE
Tanto, que he pensado aquí
que el cielo su rostro os pone
para que tenga presente
2910
mi delito.

CASANDRA
Su inocente
sangre, don Lope, os perdone,
que ya os habrá perdonado,
porque no hay venganza allá.

LOPE
No poca la toma acá
2915
con vuestro hermoso traslado.
Hacedme placer que os vais,
que despertáis mi dolor.

CASANDRA
Si os sirvo en eso, señor,
adiós.

LOPE
Gran pena me dais.
2920
Pero volved, deteneos,
que más siento estar sin vos,
y perdonadme por Dios:
todos son locos deseos.
¿Es posible, prenda mía?

CASANDRA
2925
¿Qué decís? 

LOPE
No digo nada:
fuese el alma transformada
al bien que tener solía.

CASANDRA
No es buena transformación
que vuestra esposa me hagáis:
2930
advertid que me enojáis.

LOPE
Si los portugueses son
por quien Amor ha tenido
la perfeción que sabemos,
¿cómo hacéis de oírme estremos
2935
habiéndolo vos nacido?

CASANDRA
Insufrible estáis, Cardona,
yo os dejo.

LOPE
Aparte
(¡Amor vengativo,
muerto el bien, dejaste vivo
su retrato!) Oye. 

CASANDRA
Perdona.

LOPE
2940
Ya vuelvo en mí.

CASANDRA
Y es razón. 

LOPE
Ordena, Dionís, tu gente,
y iréme yo donde intente
formar un nuevo escuadrón.
Lágrimas en la vanguarda,
2945
banderas de luto en medio,
y mi muerte sin remedio,
llevará la retaguarda,
que cuando me venza allí
rendido a sus pies diré:
2950
Casandra, yo te maté,
toma venganza de mí.

Vase don Lope

CASANDRA
La más altiva y próspera vitoria,
del enemigo la mayor venganza,
descanso en tierra y no en la mar bonanza,
2955
el fin más dulce en la más triste historia;
el triunfo, el arco, la opinión, la gloria
que espada o pluma o buena dicha alcanza
la posesión del bien tras la esperanza,
la mayor fama y la mayor memoria;
2960
la hermosa paz después de los enojos,
el oro, el muro, el reino conquistado,
las banderas, las armas, los despojos,
no igualan el placer del amor vengado, 
que ve llorar unos ingratos ojos 
2965
arrepentidos del desdén pasado.

Sale Clenarda en hábito de soldado, muy galán

CLENARDA
Si una determinación
en una mujer se iguala
al rayo, cometa y bala,
y más teniendo afición,
2970
hoy se contará de mí
la mayor que ha visto amor,
pues no puede ser mayor
que venir Clenarda ansí.
No pudiera de otra suerte
2975
salir del muro y venir
adonde muestre en morir
que el amor vence a la muerte.
¡Oh, Pedro, cuánto me cuestas!

CASANDRA
¿Quién va?

CLENARDA
Un soldado.

CASANDRA
¿Qué nombre?

CLENARDA
2980
Aparte
(Ha tan poco que soy hombre
que aún no sé bien sus respuestas.)

CASANDRA
¿Respondéis o no?

CLENARDA
Aparte
(¡Española
furia!)

CASANDRA
¿No hay más flema en eso?

CLENARDA
Escuchad.

CASANDRA
Pues hablad presto
2985
o disparo la pistola.

CLENARDA
Nombre, amigo, no lo sé,
que ha poco que soy soldado.

CASANDRA
¿Tú no vienes embarcado?
¿Quién eres?

CLENARDA
Yo lo diré,
2990
pero impórtame primero
el saber con quién estoy.

CASANDRA
Dionís de Alencastro soy,
sangre del Duque de Avero.

CLENARDA
¿Portugués?

CASANDRA
¿Pues no lo ves?

CLENARDA
2995
Por ser hombre de valor,
y porque casos de amor
oirá bien un portugués,
sabed que yo soy Clenarda
hija de vuestro enemigo.

CASANDRA
3000
Y ¿sola?

CLENARDA
Viene conmigo
todo el amor que me guarda
a don Pedro de Aragón:
le tengo, amigo, de suerte
que con temor de su muerte
3005
vengo en esta ocasión
a darme al Rey, porque en mí
pueda vengar, si le mata,
su muerte.

CASANDRA
Quien eso trata
grande valor tiene en sí:
3010
los brazos te quiero dar.

CLENARDA
A ti como a caballero
me entrego.

CASANDRA
Servirte quiero.

CLENARDA
Tu sangre te ha de obligar
y el parecerte a un amiga
3015
que en mis desdichas lo fue.

CASANDRA
¿Quién?

CLENARDA
¿Era mujer?

CASANDRA
No sé,
Clenarda, cómo te diga
el valor de aquesta hazaña,
mas cree que eternamente
3020
por toda Italia se cuente,
y que la celebre España.

CLENARDA
Por buen agüero he tenido,
Alencastro, haberte hallado,
así porque eres traslado
3025
de quien de mi amor lo ha sido,
como porque sé que harás
como noble y portugués.

CASANDRA
Esa, tu amiga, ¿quién es?

CLENARDA
Cierta Casandra.

CASANDRA
No más,
3030
que ya tengo nuevas della.

CLENARDA
¿Conoceisla?

CASANDRA
Como a mí.

CLENARDA
Dadme la palabra aquí,
por quien sois, por mí y por ella, 
que no habéis de descubrirme
3035
hasta que llegue ocasión.

CASANDRA
Harelo, porque es razón
y porque importa encubrirme, 
que también veréis después
lo que agora no pensáis.

CLENARDA
3040
Al fin, ¿palabra me dáis?

CASANDRA
Doyla a fe de portugués.

Salen los soldados, don Lope, el rey don Alonso y don Bernardo

ALONSO
Resolución estraña.

BERNARDO
Esto responde,
y que si quieres acercarte al muro,
verás cómo degüella luego al Príncipe
3045
entre las dos almenas la puerta.

ALONSO
¿Esto sufrís, soldados?

LOPE
Yo sospecho
que son estratagemas y amenazas.

BERNARDO
Yo no sé que lo sean, mas he visto
que con una cadena le han sacado
3050
y que la guarda lo llevaba al muro.

CASANDRA
Aparte
(¿No escuchas lo que tratan?

CLENARDA
Tiemblo toda.)

ALONSO
¡Alarma, pues, valientes españoles!
¡Aragoneses, vuestro Rey os matan!
¡Acometed el muro si os provoca
3055
la sangre de don Pedro!

LOPE
Alarma toca.

Caja
En acomentiendo, salga al muro el rey Rogerio, y el capitán de su guarda, y el príncipe don Pedro

ROGERIO
Atrevidos españoles,
que con las soberbias hojas
pensáis alcanzar del muro
las del laurel que corona.
3060
¡Este es don Pedro! ¡Miralde!
Mas mirad que si se arroja
vuestro pecho a lo que emprende
y otra vez al arma toca,
le cortaré la cabeza.

ALONSO
3065
Aparte
(Habla Lope.

LOPE
Mucho importa
que se reporte la gente.

ALONSO
¿No la ves suspensa toda?)

LOPE
Rey, la muerte de tu hijo
fue de persona a persona:
3070
divinas y humanas leyes
defienden la vida y honra.
Ya es hecho: pues eres cuerdo
trata de paces agora
pues tienes hija heredera,
3075
que con esta hacienda sola,
te perdono haberme muerto
sin razón mi amada esposa.

ROGERIO
Ya, Cardona, te conozco.

LOPE
Pues si me conoces, sobra
3080
para saber que es razón
y que es la tuya tan poca.

ROGERIO
Un medio hay solo.

LOPE
Pues dile.

ROGERIO
Que las banderas recojas
y te vuelvas a la mar.

ALONSO
3085
Rey, no me verán sus ondas
sin don Pedro, mi heredero.

ROGERIO
Pues don Alonso perdona,
que hoy le corto la cabeza.

PEDRO
Padre y señor, si el volverte
3090
tu heroico nombre desdora,
mejor será que yo muera:
¡qué tardas, mi cuello corta!
¡Ea, españoles famosos!
¡Ea, aragonés Cardona!
3095
¡Vengad mi muerte!

CASANDRA
Detente,
Rogerio, que antes que rompas
la luz del sol de Aragón,
la hija que tanto adoras,
morirá por esta mano.

ROGERIO
3100
¡Mi hija!

CASANDRA
¡De qué te asombras!
Habla, Clenarda.

ALONSO
¿Qué es esto?

LOPE
¡A maravilla provocas
con lo que dices, Dionís!

CLENARDA
Padre, si los yerros dora
3105
Amor, que por él se hacen,
el perdonarlos te toca.
Por el que tuve a don Pedro
hice esta hazaña amorosa:
si le cortas la cabeza,
3110
venganza en tu sangre tomas.

ROGERIO
No es posible que pudieras
ser para tu honor tan loca,
Clenarda, a no te forzar
mis estrellas rigurosas.
3115
La disposición del cielo
que ordena las cosas todas
quiere que su esposa seas:
aguarda, y serás su esposa.

Bájense del muro

ALONSO
Dadme, señora, esos brazos.

LOPE
3120
Dadme esos brazos, señora.

ALONSO
Y vos, Dionís de Alencastro,
por esta hazaña famosa
con que habéis dado a Aragón
su heredero, él mismo os nombra
3125
Duque de Segorbe.

CASANDRA
El cielo
os vuelva con paz dichosa,
generoso Alfonso, a España.

LOPE
El nuevo título goza,
Dionís, por muy largos años.

CASANDRA
3130
El Ducado y mi persona,
Lope, son para serviros,
que no pretendo otra cosa.

Salen Rogerio y el Príncipe

ROGERIO
Rey de Aragón, pues que tienes
en tu poder quien provoca
3135
mi sangre, dame mi hija;
tu hijo, don Pedro, toma:
troquemos los enemigos
y a tu España en paz te torna.

ALONSO
Sí haré, más de aqueste modo:
3140
que se casen, pues se adoran,
y pues que tiene Sicilia,
como Aragón Zaragoza,
o vivan acá o allá.

REY
Rey, tu humilde pecho abona
3145
los agravios de tu hijo.
Hoy la sentencia revoca
mi pecho, y le doy los brazos.

PEDRO
¡Tomaré su mano hermosa!

ROGERIO
Bien podrás. Pero también,
3150
don Lope, agora me informa
de la muerte de Casandra,
que toda Sicilia ignora;
que solo en tanto placer,
su desdicha lastimosa
3155
pudiera darme pesar.

LOPE
Después que en el mundo cobras
nombre por haberla muerto,
más crüel que Nero en Roma,
me dices que no lo sabes.

ROGERIO
3160
Si alguna lengua traidora
te ha dicho que yo la he muerto,
la mano a la espada ponga,
que aunque no sea mi igual
hoy le igualo a mi persona.

CASANDRA
3165
Yo lo dije.

ROGERIO
Pues, ¿quién eres?

CASANDRA
La misma Casandra.

LOPE
¡Esposa!

BERNARDO
¡Hija!

ALONSO
¡Casandra!

CASANDRA
Rey, padre,
esposo: el tratar las bodas
de Clenarda y de don Pedro
3170
hizo esta muerte celosa.
Duque de Segorbe, Rey,
me hiciste.

ALONSO
Y te añado, agora,
todo el condado de Urgel.

CASANDRA
Pues todo, esposo, lo goza.

LOPE
3175
A tu lado muchos años,
porque acabe con la historia
la injusta persecución
de don Lope de Cardona.